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Las ONG reprochan al ex responsable de Cooperación Internacional su enfoque comercial

Después de la oposición política, la sociedad civil. Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) arremetieron ayer contra el expresidente ejecutivo de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) Luis Espinosa, quien dimitió el miércoles por "razones personales" al verse envuelto en el escándalo de la malversación de fondos por la patronal valenciana. Le reprocharon su enfoque demasiado comercial de la cooperación española, mientras que el Gobierno, por boca de su ministro-portavoz, Josep Piqué, salió en defensa del alto cargo.

Los tres años largos en los que Espinosa ha gestionado la AECI, un organismo que depende del Ministerio de Asuntos Exteriores y administra un presupuesto de 42.000 millones de pesetas anuales, no suscitan grandes elogios por parte de las ONG dedicadas a la ayuda al desarrollo. Tras la dimisión del presidente ejecutivo algunos hablan con más soltura que antes. "Espinosa", afirmó Miguel Romero, portavoz de la Coordinadora de ONG, que agrupa a 91 organizaciones, "propició la denominada ayuda ligada, es decir, aquella otorgada a cambio de la compra de productos o la contratación de servicios de empresas privadas españolas". "Esa tendencia ya existía pero él la acentuó", agregó. "El conjunto de su trabajo ha sido de muy mala calidad".El senador socialista Ignacio Díez acusó la semana pasada a Espinosa de "favorecer a determinadas empresas, de forma discriminatoria, a la hora de adjudicar contratos". Su correligionario Fernando Gimeno, portavoz del PSOE en la Comisión mixta para las relaciones con el Tribunal de Cuentas, pidió nuevamente ayer que esta institución fiscalice las cuentas de la AECI desde 1996 como lo hizo con la patronal valenciana cuando su secretario general era Espinosa (1993-1996). Descubrió entonces graves irregularidades en la utlización de los fondos de formación profesional.

Gimeno invitó al PP a aclarar si "Espinosa trabajaba desde la AECI para esta formación y si se ha beneficiado, directa o indirectamente, de las subvenciones que ha concedido en estos años". Este portavoz ya intentó en abril que la Comisión mixta instase al Tribunal a revisar las cuentas de la AECI pero el PP y CiU hicieron fracasar su iniciativa.

Alfonso Sánchez, presidente de la coodinadora de ONG, lamentó que "durante estos años el diálogo con la AECI haya resultado muy difícil" para los que se dedican a la ayuda al desarrollo. La razón era muy sencilla: "No había ninguna voluntad de dialogar". "El contacto era, en cambio, mucho más ágil con la Secretaría de Estado de Cooperación" que encabeza Fernando Villalonga. "Con él sí funcionaba el diálogo", concluyó.

El Gobierno, en cambio, no escatimó elogios a Espinosa. De "buena, impecable y muy positiva" tachó Piqué su gestión mientras visitaba en Valencia la sede de una empresa de Lladró. A pesar de esta buena labor, el Ejecutivo, añadió el portavoz, "ha llegado a la conclusión de que la propia defensa de la honorabilidad [de Espinosa] exigía en estos momentos aceptar su renuncia". Asimismo, la Oficina de Información Diplomática hizo pública ayer una nota de apoyo al "irreprochable" trabajo de Espinosa.

El valenciano Fernando Villalonga, superior jerárquico de Espinosa, hizo también una defensa encendida de su subordinado, que logró ejecutar el 99% del presupuesto de la cooperación mientras que en tiempos del PSOE se gastaba sólo el 60%.

José María Vera, director del gabinete de estudios de Intermón, una de las principales ONG, matizó: "El último año de Gobierno socialista sí cayó en picado la ejecución porque, entre otros factores, el Presupuesto dio un saltó cuantitativo", afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de noviembre de 1999

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