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La selección justifica el optimismo

El empate de España frenta a Brasil no ha rebajado un milímetro el optimismo que había despertado la selección en los partidos anteriores. Cierto que fue un encuentro más difícil, menos redondo que los anteriores. Camacho sólo encuentra lecturas positivas. Considera que la selección comienza a forjar un estilo que le servirá como red de seguridad. Guardiola, que no jugó bien frente a Brasil, es de la misma opinión. "Es importante que el equipo salga adelante en las dificultades. Eso sólo ocurrirá si el equipo concreta una manera de jugar". Ese modelo de juego cada vez está más claro: en lo táctico, en la forma, en las intenciones. Para Camacho, ha llegado la hora de cobrar el protagonismo que siempre ha faltado en la selección. Si el fútbol español ha sido puntero con sus clubes, el equipo nacional ha sido víctima de la tímidez o de la falta de un criterio saludable para los jugadores, la afición y la crítica. Por una razón u otra, la selección española siempre ha estado bajo sospecha. Camacho cree que puede llegar el momento en que España sea temida del mismo modo en que se teme a Brasil, Italia o Argentina, equipos que se han ganado un respeto que va más lejos de sus altibajos. En la intención de Camacho hay algo de revolucionario. Tantas veces vista como un magma, la selección comienza a adquirir perfiles propios. Su camino no será fácil. Hay dos y hasta tres excelentes generaciones de jugadores, y también participa el fútbol de la marea de éxitos del deporte español. Lo ha hecho a través de las selecciones sub 21, sub 20 y sub 17. Se puede hablar de una base suficiente como para emprender una gran aventura en la Eurocopa o en el Mundial. Pero antes se tiene que perder el pesimismo histórico que lastra a un equipo incapaz de situarse a la altura de su prestigio en las grandes competiciones.

El próximo paso es Argentina, otro equipo de primer orden. Argentina llegará al partido del miércoles contrariada, y por tanto con deseos de revancha, por la derrota de ayer frente al Espanyol (2-0), en al acto central del centenario del club. Hubo grandeza y elegancia en Montjuïc, lleno de aficionados deseosos de expresar su satisfacción por un acontecimiento que pone al club frente a su auténtica dimensión: un equipo de gran tradición, referencia indiscutible en la historia de nuestro fútbol. Enhorabuena en este año de celebraciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de noviembre de 1999