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Almunia promete combatir desde el Gobierno la violencia machista

El líder del PSOE anuncia que ampliará la despenalización del aborto

Joaquín Almunia aprovechó ayer la presentación de sus propuestas electorales a favor de la equiparación de derechos entre hombres y mujeres para subrayar que él quiere combatir con Aznar, "pero no con sus mismas armas". "Yo quiero", añadió, "plantear la alternativa en positivo". El secretario general del PSOE se comprometió a que "ninguna mujer pueda ir nunca más a la cárcel" por abortar, y anunció que extenderá las excedencias laborales por razones familiares y la creación de una Delegación del Gobierno contra la violencia machista.

El candidato socialista a la presidencia del Gobierno quiso poner de relieve que la de ayer era la sexta jornada de debate y presentación de propuestas del PSOE con vistas a las elecciones, en este caso para combatir la discriminación y favorecer la equiparación entre hombres y mujeres mediante políticas activas. "Quiero salir del estilo político de Aznar, que desde hace diez años, cuando no quiso reconocer la victoria electoral de los socialistas, está llevando crispación y tintes broncos a la confrontación política. Me resultaría fácil hablar de las lagunas en su gestión o de los intereses innombrables que mueven al Gobierno, pero prefiero hablar de cómo podemos vivir la inmensa mayoría en un futuro mejor".No obstante, antes de desgranar su propuestas señaló que fueron los socialistas los que promovieron planes de igualdad de oportunidades y crearon institutos de la mujer, y describió algunas de las desigualdades laborales que hoy perjudican a las mujeres: en su caso, el desempleo alcanza el 23%; sólo tienen empleo tres de cada diez mujeres en edad de trabajar; en las edades comprendidas entre los 25 y 54 años, hay el doble de hombres que de mujeres trabajando. A su juicio, harían falta cuatro millones más de puestos de trabajo para que las mujeres alcanzasen la tasa de actividad de los hombres.

Joaquín Almunia aseguró que, si preside el Gobierno, extenderá las excedencias por razones familiares, considerará como efectivamente cotizados a la Seguridad Social los tres años de excedencia por cuidado de hijos y ampliará al 100% la prestación por bajas laborales de la mujer debidas a riesgos para ella o para el feto durante el embarazo.

El líder socialista añadió que su Gabinete crearía de forma inmediata una Delegación del Gobierno contra la violencia en la vida doméstica. Ése organismo asumiría competencias y presupuesto para incrementar las ayudas a la víctimas, coordinar las actuaciones de las Administraciones públicas y establecer nuevas fórmulas de asistencia jurídica para proteger mejor los derechos de los menores y coordinar actuaciones procesales civiles y penales en esos casos de violencia. "Y si para eso hace falta una ley, se hará, y pronto", enfatizó entre los aplausos de las decenas de mujeres que asistían a la reunión. "Combatiré hasta el final, con todos los medios a mi alcance, la violencia que sufren las mujeres", añadió. "Es un compromiso radical que no tendrá tregua. No más silencios cómplices, no más tolerancias malentendidas, no más miradas a otro lado, incluso cuando un juez diga en una sentencia cosas como las que hemos oído".

El candidato socialista a la presidencia del Ejecutivo abogó por la democracia paritaria y se comprometió a proponer una reforma de la Ley Electoral para garantizar en las candidaturas, y en las instituciones en que sea factible, "ni más de un 60% ni menos de un 40% de ninguno de los dos sexos". No obstante, se cuidó de matizar que para alcanzar ese objetivo tendrá en cuenta la conveniencia de contar con consenso.

Almunia defendió que "ninguna mujer puede ir nunca más a la cárcel por decidir la interrupción voluntaria de su embarazo. Ninguna tiene por qué añadir al drama de esa decisión la preocupación por los riesgos que asume al tomarla ni por la asistencia que recibirá al hacerlo". "Por eso", agregó, "propondré la aprobación en el Parlamento de una ley sobre la interrupción voluntaria del embarazo que ponga fin a las limitaciones actuales, en el marco constitucional. Una ley que asegure atención sanitaria integral a la mujer que se acoja a ella".

Entre los asistentes a la reunión se encontraban Juan Manuel Eguiagaray, coordinador del programa electoral; Micaela Navarro, secretaria federal de Participación de la Mujer, y Cristina Alberdi, presidenta de la FSM.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de noviembre de 1999