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Un encuentro analiza en Toledo el modelo de las ciudades históricas

Especialistas de todos los campos analizan en Toledo hasta mañana los problemas de los cascos históricos y la conservación de su patrimonio en unas jornadas organizadas por la Fundación Argentaria y la Real Fundación de Toledo bajo el título Ciudades históricas: conservación y desarrollo. En este encuentro se debate el modelo de dichas ciudades, en busca del equilibrio entre los diversos intereses que coexisten en ellas.

El encuentro que se celebra en Toledo pretende, como destaca la directora de la Real Fundación de Toledo, Paloma Acuña, encontrar respuestas a la dificultad que entraña mantener el equilibrio en una ciudad histórica en la que confluyen muchos intereses contrapuestos, aunque lo más difícil es saber "qué modelo de ciudad queremos". Se trata de buscar el equilibrio partiendo de una contradicción: "Conservar intacta una estructura urbana que fue creada para unas necesidades que han cambiado con el tiempo".Los expertos que participan en estas jornadas -arquitectos, catedráticos de geografía urbana o de historia del arte, entre otros- debatirán sobre los siguientes temas:Ciudades históricas, turismo y desarrollo sostenible, La conservación del patrimonio edificado: restauración, rehabilitación y arquitectura moderna, o Los nuevos retos del patrimonio cultural europeo en el siglo XXI.

El alcalde de Toledo, una ciudad que sirve como ejemplo de la complejidad y los problemas que se presentan a diario en una ciudad histórica, patrimonio de la humanidad, destaca la importancia de conseguir que la ciudad sea un proyecto global en el que todos se impliquen. Según José Manuel Molina, actuaciones como la peatonalización progresiva del casco histórico son una forma de "ir ganando espacios para todos", sin olvidar que en una ciudad como ésta es obligado ser especialmente respetuoso con el entorno patrimonial. En este sentido, Molina destaca que poco a poco se va cambiando la tendencia de abandono del casco histórico y son más los que deciden vivir en él, aunque todavía queda mucho por hacer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de noviembre de 1999