Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tres grados

Hay muchas playas que aún no han sido estudiadas, pero los informes existentes permiten asegurar que el litoral gaditano es uno de los más afectados por la erosión del oleaje y la acción urbanística del hombre. La degradación no es tampoco uniforme en la costa gaditana, donde se distinguen tres grados distintos de desgaste.La Ballena y La Costilla, en Rota, y El Aculadero, en El Puerto de Santa María, son los mejores ejemplos de puntos más sensibles a la erosión. La playa portuense, de hecho, perdió durante los temporales de 1997 los 160.000 metros cúbicos de arena que seis meses antes se habían empleado en su regeneración. Parecida situación padeció La Costilla, que se vio privada de la mayor parte de los 95.000 metros cúbicos aportados. En todos estos casos, el retroceso superó el 25 % de extensión arenosa lineal y de volumen cúbico.

MÁS INFORMACIÓN

La regeneración se hace imprescindible. La Demarcación de Costas ha anunciado que aportará un millón de metros cúbicos de arena a Costa Ballena y al litoral de Sanlúcar.

Un segundo grado de degradación se observa en playas urbanas como La Victoria, en Cádiz; La Barrosa, en Chiclana, y la portuense de Vistahermosa. Su ubicación geográfica les protege, en parte, del fuerte oleaje, pero, al mismo tiempo, la recuperación de la arena perdida es muy lenta debido a la eliminación de las dunas. La tendencia regresiva en estas franjas urbanas de costa oscila entre el 5% y el 15 %, y también resulta imprescindible la regeneración.

Las playas especialmente protegidas por sus características orográficas conforman el tercer peldaño de la erosión costera de Cádiz. Destaca la playa de Valdelagrana, donde el porcentaje de degradación no llega al 2%

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de noviembre de 1999