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Reportaje:

Matemáticas regionales y tambores rocieros

Algunas comunidades provocan la realización de nuevas ediciones para incluir localismos

"Raras, absurdas, surrealistas y tendenciosas". Así describen los editores el florilegio de demandas que les plantean las autoridades autonómicas. Lo peor es que cada una representa un cambio, lo que significa tener que hacer una edición especial del libro, con la consiguiente disminución de la tirada y subida del precio. Los editores aseguran que les han llegado a pedir una determinada encuadernación o un diseño concreto de la portada. Canarias, Andalucía, Galicia y la Comunidad Valenciana agrupan la mayoría de las anécdotas ocurridas en los últimos años.

Éstas son algunas de las objeciones, recopiladas entre editoriales, que han puesto algunas comunidades para no aprobar libros:- Cultura matemática. La comunidad andaluza rechazó un libro de matemáticas con la única explicación de que en él no se reflejaba "la cultura de Andalucía".

- Portada sexista. Dos manuales de matemáticas no fueron autorizados "por tener contenidos sexistas". Tales contenidos consistían en que las portadas decían Libro del profesor y Libro del alumno. Se pedía que pusiera Libro del alumnado y Libro del profesorado, lo que gramaticalmente no es correcto, ya que cada libro es para una sola persona.

- Traducciones. En la Comunidad Valenciana se pidió que no se utitilizara la palabra petit (pequeño), a pesar de estar reconocida en los diccionarios de valenciano, "porque sonaba más catalán", y que se sustituyera siempre por xicotet, que tiene el mismo significado, pero que, según el editor, no es adecuada en casos como la "xicoreta empresa".

- Armas y plátanos. En Canarias hicieron cambiar la frase "sus armas principales eran hondas y bastones" por esta otra: "Usaban para defenderse hondas y bastones". También hicieron quitar de los ejemplos de exportaciones la de aceite para sustituirla por la de plátanos.

- Tambor rociero. Un técnico de la comunidad andaluza pidió que en un libro de 1º de primaria no se mencionara el tambor como instrumento, sino "el tambor rociero".

- Candelas y babuchas. En Andalucía se pidió que se cambiara en un texto de primaria cerillas por candelas y zapatillas por babuchas.

- Recorridos. En un problema se hablaba de que un coche recorría la distancia de Madrid a Barcelona, y la comunidad andaluza mandó cambiar el recorrido por otro de Sevilla a Málaga.

- Lucha canaria. Un libro de educación infantil se desestimó porque no hacía referencia a la lucha canaria.

- Trenes y ríos. La comunidad canaria rechazó un libro de infantil porque mencionaba entre los medios de transporte el tren y hablaba de los ríos. El argumento que se dio fue que no respetaban "el entorno canario" porque en esa comunidad no hay trenes ni ríos.

- Restos helénicos. En un libro de lengua griega, una comunidad pidió a tres editoriales que se explicara por qué no hay restos helénicos en la comunidad, aun a costa de recortar contenidos de sintaxis y morfología.

- Detalles locales. En Baleares se rechazó un libro porque no quedaban claras las diferencias culturales entre Mallorca y Menorca.

- Sello de aprobado. La comunidad andaluza pidió que se pusiera en la cubierta de los libros el precio y la advertencia de que habían sido aprobados por la comunidad. Al llevar el sello andaluz, esos libros ya no valen para otras comunidades, y, como el precio varía, tampoco para otros años.

- Ascenso. En el País Vasco se pidió la retirada de un libro que llevaba tres años a la venta porque mencionaba a "un vasco que inició un imparable ascenso social y profesional tras ingresar en el partido nacionalista".

- Música. Un libro de música fue rechazado por "no tener referencias a la comunidad" en el capítulo de "Instrumentos y danzas". El editor cambió el título por "Instrumentos y danzas propias de la comunidad andaluza", y fue aprobado.

- Más autores. Canarias pidió que el 50% de los autores españoles mencionados debían ser locales, por lo que se tuvieron que omitir autores importantes de otras comunidades.

- Valoración colonial. En Canarias se rechazó un texto de sociales porque no hacía una valoración "colonial" de la integración de las islas en España.

- Comentarios textuales. La comunidad gallega exigió que se introdujeran textualmente los comentarios de una determinada bióloga sobre la mitosis y de un físico sobre las leyes de Kepler en dos libros, lo que atentaba contra la libertad de los autores.

- Informes contradictorios. En Valencia, la misma persona remitió el mismo día dos informes contradictorios, uno sobre el libro de Griego de 1º curso de bachillerato y otro sobre el libro de Latín del mismo curso. En el libro de Griego se exigía "traducción de textos al valenciano, trabajo con la derivación en valenciano y presencia de hechos culturales griegos en la Comunidad Valenciana". Sin embargo, en el libro de Latín no se hacía ninguna demanda de valencianización.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de octubre de 1999