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La pederastia en Internet se ceba en niños cada vez menores

Las principales víctimas de la pornografía infantil son niños blancos con rasgos escandinavos y edades comprendidas entre los 7 y 11 años, aunque la tendencia es hacia la disminución de la edad de las víctimas. Éstas son conclusiones de un estudio hecho público ayer en Viena (Austria), en el marco de una conferencia internacional para la lucha contra la explotación sexual de los menores en la que participan unos 300 expertos y representantes de los ministerios de Justicia e Interior de la UE, EE UU y otros países, y portavoces de la industria relacionada con Internet. Maxwell Taylor, de la Universidad de Cork (Irlanda), que ha dirigido un estudio sobre más de 50.000 fotos de niños difundidas por Internet por las redes de la pornografía infantil, aseguró que las víctimas de este crimen son menores "generalmente blancos, a menudo con rasgos escandinavos". "También son frecuentes los de tipo asiático; en cambio, los niños negros son muy raros", añadió. "La edad media de todos estos niños varía entre un mínimo de 7 y 8 años y un máximo de 10 y 11 años", explicó Taylor. "Sin embargo, tenemos la impresión de que durante el año pasado, la edad de los niños afectados ha bajado", añadió al subrayar que, cada mes, localiza en Internet fotos de uno o dos nuevos niños captados por las redes ilegales que, en algunos casos no tienen más de cinco años.

Chicos sonrientes

"Generalmente, las fotos suelen mostrar a niños sonrientes que obedecen e incluso tienen un aire activo, de quien participa en una experiencia de forma voluntaria y divirtiéndose", dijo el responsable de la investigación al añadir: "La realidad es a menudo muy distinta y, a veces, se puede apreciar en la expresión del niño fotografiado un disgusto evidente".

Los autores también han subrayado la existencia de "miles de fotos, a menudo de origen japonés, de niños muy pequeños desnudos o parcialmente desnudos mientras juegan o se bañan en una piscina". Según sus conclusiones se trata de fotos robadas por fotógrafos que las toman escondidos a una distancia de cincuenta o cien metros de la víctima y sin que ni el niño ni sus parientes se den cuenta de lo ocurrido. Los expertos aseguran que estas fotos son especialmente peligrosas puesto que "sexualizan juegos inocentes y correctos".

"La pornografía infantil no es nueva, pero ahora ha alcanzado proporciones sin precedentes", dijo por su parte el ministro de Asuntos Exteriores austriaco, Wolfgang Schuessel al asegurar que "Internet es hoy el instrumento más dramático para el abuso y la explotación sexual de los niños".

Thomas Burrows, del departamento de Justicia de EE UU subrayó el papel de Internet en el auge de este comercio ilegal. "El uso de Internet por parte de quienes se sirven de este servicio para cargar en sus ordenadores pornografía ha influido en el aumento de la demanda que conduce a más abusos de niños", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de septiembre de 1999