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47º FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN

El cine 'oculto' de John Stahl, en una retrospectiva

Se le suele recordar por los títulos de otro, los que utilizó Douglas Sirk para las versiones que realizó, en la década de los cincuenta, de algunos de sus filmes de los treinta, de manera que para cualquier cinéfilo Imitación a la vida o Sublime obsesión son películas que remiten al gran maestro del melodrama de origen alemán, pero que en nada suenan a su autor primigenio, ese oculto John Stahl que ahora homenajea el festival donostiarra con un ciclo completo de sus películas.Nacido en 1886 y muerto en 1950, activo en Hollywood entre 1917 y 1949, Stahl es uno de esos nombres que están en todas las historias del cine pero cuyas películas, más allá de un puñado de títulos recurrentes, jamás están al alcance del espectador interesado. Hombre de estudio -trabajó en varios, pero sobre todo en la Universal y en 20th. Century-Fox-, de Stahl se suelen mencionar siempre en España los mismos productos: Las llaves del reino, El sargento inmortal o, sobre todo, Que el cielo la juzgue, ese esplendoroso monumento a Gene Tierney, todos filmes de una madurez tardía, fragmentaria memoria de una carrera que abarca en realidad nada menos que 42 películas, más un puñado de otras que produjo, en los años finales del mudo.

Las razones que explican la ignorancia que de su obra se tiene se resumen en los artículos del libro que, en colaboración con la Filmoteca Española, ha editado el festival: a pesar de la evidente popularidad de algunos de sus filmes, sobre todo los melodramas, Stahl no gozó en vida del aprecio de la crítica, entre otras cosas porque ésta no existía en su acepción contemporánea. Pero además, y lo recuerda el otro homenajeado de esta edición, Bertrand Tavernier, presidente del jurado, en su imprescindible 50 años de cine americano, el desconocimiento de nuestro hombre hay que buscarlo también en el interés de la Universal por silenciar su obra y dar relieve a las versiones de Douglas Sirk.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de septiembre de 1999