El Gobierno rechaza el alza de las pensiones por decreto y la remite a los Presupuestos

El Gobierno no subirá las pensiones mínimas por decreto ley este mismo mes, tal y como pidió anteayer el candidato socialista, Joaquín Almunia. Lo hará previsiblemente con los Presupuestos, según adelantaron ayer el portavoz del Gobierno, Josep Piqué, y el de CiU, Josep López de Lerma. El jefe del Ejecutivo, José María Aznar, aseguró ayer que "frente a cualquier propuesta irresponsable garantizará el presente y el futuro del sistema público de pensiones". Piqué calificó de "pasmosa" la propuesta de Almunia y le pidió que "recupere el sentido común".

El portavoz del Gobierno entró ayer al trapo de la estrategia diseñada por su principal rival electoral, el PSOE, en la fase final de la legislatura, el debate sobre el reparto del bienestar económico en una etapa de crecimiento sostenido. Y lo hizo sin ahorrarse calificativos de grueso calibre contra el candidato socialista y promotor de la propuesta de subida inmediata por decreto ley de las pensiones mínimas, Joaquín Almunia.Si Aznar desde Portugal calificó de "irresponsable" la propuesta de Almunia, Piqué, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, fue más agresivo con el candidato socialista y lo denominó "ministro del paro", en alusión a su etapa como ministro de Trabajo, de 1982 a 1986, en la que, según el portavoz, se perdieron millones de empleos y le acusó "de estar muy cerca del ridículo" con sus propuestas.

El portavoz del Gobierno argumentó su rechazo a la propuesta de Almunia -subida inmediata de las pensiones mínimas por decreto ley tras el aumento de la recaudación impositiva- por razones formales, en primer lugar. Esto es, que no debe hacerse por decreto gubernamental sino por consenso del Pacto de Toledo y que puede recogerse en los Presupuestos. Una hora antes, el secretario de Política Autonómica del PSOE, Ramón Jáuregui, recordó cómo el Gobierno, justo al iniciar su andadura en mayo de 1996, rebajó por decreto ley las rentas de capital. Piqué replicó ayer que "no debe desviarse el debate" porque "está acordado el consenso" sobre las pensiones como fórmula, en alusión al Pacto de Toledo. Aprovechó para acusar al PSOE y a algunas comunidades autónomas de "romper el consenso" que había sobre las pensiones desde 1995 por "razones electoralistas".

Piqué remitió a los Presupuestos la anunciada subida de pensiones, a mediados de semana, por el ministro de Trabajo, Manuel Pimentel. Almunia solicitó que la subida se realizara inmediatamente, antes del debate presupuestario en el Parlamento que se inicia en octubre.

Fondo de reserva

Más explícito que Piqué fue el portavoz parlamentario de CiU, Josep López de Lerma, quien reveló ayer que la coalición nacionalista negocia con el Gobierno la introducción en los Presupuestos del año 2000 de un fondo de reserva para garantizar el acceso a la pensión de los actuales cotizantes de la Seguridad Social. El fondo se incluiría en los próximos Presupuestos y se iría aumentando durante el ejercicio.

López de Lerma precisó que CiU ha propuesto al Gobierno aumentar las pensiones mínimas, tanto contributivas como no contributivas por encima de la inflación prevista para el año próximo, que sería del 2%; mejorar sustancialmente las pensiones de viudedad y los complementos de mínimos y aumentar las ayudas a la familia y los minusválidos. "Hemos hallado en nuestros interlocutores la necesaria receptividad y sensibilidad para que haya un acuerdo global presupuestario", señaló el portavoz de CiU.

Sin embargo, Piqué eludió concretar la propuesta del Ejecutivo. Se centró en responder con un ataque a la oferta de la oposición. El eje de su argumentación fue que si el PSOE plantea ahora el aumento de pensiones es "porque reconoce que la economía va bien", lo que "no era posible cuando Almunia era ministro de Trabajo" porque "se perdieron millones de empleos y así es muy difícil financiar el Estado del bienestar". "Almunia debe ser más riguroso y coherente con lo que hizo su partido y él mismo cuando fue ministro de Trabajo en materia de pensiones. La distancia entre una y otra actitud no puede atribuirse al olvido sino a una voluntad de confundir a la sociedad española", dijo Piqué.

El ministro portavoz no se refirió a que hoy existe un ciclo sostenido de cuatro años de bonanza económica y que el periodo de 1982 a 1986, en que Almunia fue ministro de Trabajo, respondió a una etapa de crisis, que se superó tras esos años.

También atacó el fondo de la propuesta de Almunia por supeditar el aumento de las pensiones al de la recaudación de los impuestos ya que "esta cuestión no debe ser coyuntural".

En este sentido, adelantó que el Ejecutivo insistirá en el saneamiento de las cuentas de la Seguridad Social como garantía del futuro de las pensiones. Recordó a Almunia que el PP, al alcanzar el Gobierno en 1996, se encontró con un billón de pesetas de "agujero" en las cuentas de la Seguridad Social, con medio billón de déficit y con otro medio billón de deuda con la Administración General del Estado y con entidades financieras privadas.

Volvió a la carga contra Almunia al señalar que si fuera válido su argumento de subir las pensiones por el aumento de la recaudación impositiva, "habría que recordarle que en los años de Gobierno socialista en los que aumentó la recaudación de impuestos no hubo partidas para aumentar las pensiones". "Hacer ahora propuestas que se han podido llevar a cabo durante 14 años es estar muy cerca del ridículo", añadió. Almunia, por el contrario, señaló la víspera que mientras gobernó el PSOE aumentó el poder adquisitivo de las pensiones mientras con el PP se ha reducido.

Por su parte, Manuel Chavez, presidente de la Junta de Andalucía, exigió al Gobierno que no utilice la convocatoria del Pacto de Toledo o el principio de acuerdo alcanzado por los sindicatos para "alargar indefinidamente el aumento de las pensiones más bajas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 03 de septiembre de 1999.

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