Industria quiere elevar hasta el 1,2% del PIB el gasto en tecnología e innovación
El Gobierno mantiene su empeño por mejorar el nivel tecnológico de la industria española. Sin embargo, el Plan Nacional de Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica 2000-2003, marca como meta para el 2003 elevar tan sólo al 1,2% del producto interior bruto (PIB) el gasto en investigación y desarrollo (I+D) e incrementar la participación del sector empresarial en ese esfuerzo al 60%. España, con el 0,94% del PIB, está claramente por debajo de la media europea por gasto en I+D y destaca por la escasa participación del sector privado.
El Gobierno ha señalado 12 sectores estratégicos (desde alimentación a telecomunicaciones y defensa) en los que centrará las actuaciones.El Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica para el periodo 2000-2003 parte de un análisis pesimista de la situación del I+D en España. De acuerdo con sus redactores, "España posee un sistema de ciencia-tecnología-empresa relativamente pequeño en relación con su posición económica en el contexto mundial. Tanto en lo que respecta al porcentaje de PIB dedicado a I+D (0,86% en el año 1997) como al número de investigadores (3,3 investigadores por cada 1.000 personas activas)". La conclusión es clara: España está claramente por debajo de la media de los países de Europa con un nivel económico similar.
Dependencia
Y lo que es aún peor, la participación de las empresas en el gasto total de I+D (49%) es muy inferior a la que se registra en otros países, lo que supone que el país tiene una fuerte dependencia tecnológica, "superior a la que le correspondería a España, por ejemplo, en comparación con su aportación al presupuesto comunitario".El informe destaca entre las razones, el reducido número de empresas innovadoras, un 12% del total. Según los análisis de la propia patronal CEOE, el PIB español equivale al 11% de los cuatro grandes países europeos (Alemania, Francia, Italia y Reino Unido), pero el gasto total en I+D, supone sólo el 4% del que realizan anualmente nuestros vecinos. De acuerdo con la patronal, el gasto en investigación y desarrollo en España ronda el 0,9% del PIB, mientras que en los países de nuestro entorno está por encima del 2%.
El Gobierno se ha propuesto corregir esa situación mediante un mayor esfuerzo de coordinación de todas las actuaciones públicas de I+D con cargo a los Presupuestos Generales que gestionan los diferentes ministerios. La dotación final con que contarán los programas para cumplir los objetivos de I+D dependerá del debate presupuestario.
Según los presupuestos del plan se trata de "incrementar el tamaño del sistema español de ciencia-tecnología y empresa, tanto por número de investigadores y tecnólogos como de empresas innovadoras y centros de I+D, de manera que se alcance un incremento sustancial del procentaje del PIB destinado a gastos de I+D".
De forma más concreta, los objetivos macroeconómicos del plan son: alcanzar en el año 2003 un gasto en I+D equivalente al 1,2% del PIB (tan sólo seis décimas sobre la última cifra registrada) e incrementar la participación del sector empresarial hasta el 60%. "El incremento del esfuerzo público debe favorecer un incremento de la inversión empresarial", concluye. El texto, discutido la semana pasada en la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología, destaca que, previsiblemente, España superará en 1999, por primera vez en su historia el 1% de gasto en I+D. Con las cifras que se barajan en la actualidad, el 1% del PIB equivale a 820.000 millones.
El nuevo plan, que debería servir para mejorar la coordinación entre los programas de I+D en las comunidades autonómas y la Administración central, se propone también elevar al 25% el número de empresas innovadoras y crear hasta 100 "nuevas empresas en base tecnológica a partir de centros públicos de I+D y centros tecnológicos".
Financiación
Además, el Gobierno se propone incorporar a 500 doctores -científicos- en el sector empresarial y elevar de 5,5 a 7 el número de personas dedicadas a I+D por cada 1.000 de población activa. En cuanto al modelo de financiación propuesto por la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología, destaca la apuesta por una mayor participación de las comunidades autónomas y el apoyo a la aplicación de desgravaciones fiscales en el actual impuesto de sociedades. En concreto, el Gobierno propone que la financiación pública en el total del gasto en I+D se vaya reduciendo desde el 57,3% en el año 2000 al 47,7% en el 2003, en tanto que la participación privada debería pasar del 36,2% al 44,1%.Por último, el plan marca los sectores estratégicos en los que se volcarán las iniciativas de I+D: aeronáutica, alimentación, automoción, defensa, conservación del patrimonio histórico-cultural, espacio, energía, medio ambiente, sociedad de la información, transportes, turismo y ocio.


























































