Inaugurado en Rusia un monumento a los españoles muertos en el Ejército Rojo
Unos 4.500 miembros de la División Azul murieron entre 1941 y 1945 combatiendo junto a los alemanes, casi todos en el frente de Leningrado, hoy nuevamente San Petersburgo. Desde septiembre de 1997, sus cuerpos están siendo trasladados a una parcela en el cementerio germano de Novgorod, donde un monumento les recuerda. Otros 800 españoles lucharon con los soviéticos por ideales muy diferentes. Murieron al menos 183 en batallas terribles como las de Kursk y Stalingrado, en Ucrania, Bielorrusia y el Cáucaso. Anteayer, justo el día en que se cumplían 58 años del comienzo de la Operación Barbarroja (la invasión nazi de la URSS), se inauguró en la región de Smolensk, donde se registraron algunos de los combates más encarnizados de la II Guerra Mundial, un monumento en memoria de los muertos españoles del Ejército Rojo, entre ellos Rubén Ruiz Ibarruri, hijo de Pasionaria. Miles de personas se congregaron en la plaza central de Novoduguinó, donde más de 300 soldados rusos desfilaron y rindieron honores, mientras una banda militar interpretaba los himnos soviético y español.
En el monumento figuran, entrelazadas, la bandera de la URSS y la roja y gualda del Reino de España, aunque muchos de los homenajeados defendieron la republicana durante la Guerra Civil.


























































