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El Gobierno español cree que no hay riesgo sanitario

El Ministerio de Agricultura tiene muy claro que la crisis de los pollos y los huevos contaminados en Bélgica no tendrá consecuencias en la cadena alimentaria española, y que los consumidores no tienen nada de qué preocuparse. Lo demás -cuántas y qué tipo de aves belgas llegaron a España- se le presenta bastante difuso.Ayer por la mañana el propio ministro, Jesús Posada, realizó desde Dresde (Alemania) la primera rectificación con respecto a lo informado el lunes, cuando su departamento había afirmado que se trataba de unas 100 gallinas reproductoras. "Son unas 170gallinas exóticas exportadas a Cataluña para ser exhibidas en una feria", aseguró Posada. Ésa fue la tesis del ministerio durante todo el día, y se ponía énfasis en el carácter no comestible e inocuo de las aves. Ningún miembro del ministerio pudo decir dónde se encontraban.

Fue el propio Gobierno belga -en su esfuerzo por comunicar la posible contaminación a los compradores de sus animales- el que dio a la Consejería de Agricultura de la Generalitat de Cataluña todos los datos de los animales en cuestión: se trata de 140 patos enviados el 11 de mayo a una granja escuela de Valls (Tarragona).

Es posible, según aseguraron fuentes de la consejería, que estos patos también estén contaminados con dioxina, ya que fueron criados en una de las granjas belgas involucradas en el escándalo. La consejería insistió anoche en que "no existe ningún riesgo para la salud" y en que, si se confirma la contaminación, "las aves serán sacrificadas". Este periódico intentó anoche sin éxito confirmar esta noticia con el Ministerio de Agricultura.

Consumidores

Diversas organizaciones de consumidores (OCU, CEACCU y UCE) pidieron al Gobierno información "suficientemente creíble" sobre el escándalo que afecta a los pollos y los huevos belgas. "No queremos crear alarma social, pero necesitamos más información. La credibilidad de las autoridades españolas en estos asuntos es muy baja", señaló José María Múgica, portavoz de la OCU. La Confederación Española de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU), que instó a la Dirección General de Salud Pública a que emita un comunicado, informó de que en estos días ha recibido constantes llamadas de sus socios pidiendo información.Rafael Urrialde, de la Unión de Consumidores de España (UCE), se mostró "sorprendido" por los tres meses transcurridos entre la detección de la dioxina y la retirada del mercado de los productos belgas, y pidió que, si en España se demuestra que existe "el más mínimo riesgo, se retiren estos productos inmediatamente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de junio de 1999