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Un insólito contaminante alimentario

La dioxina no es un compuesto útil para ninguna industria. Se trata de un indeseable subproducto de la síntesis de otros compuestos, tales como el triclorofenol, que se usan para fabricar herbicidas y agentes antibacterianos. Hay varios tipos de dioxinas, pero lo que se conoce como "dioxina" en el lenguaje común (su nombre técnico es 2,3,7,8-tetraclorodibenzodioxina) es una molécula que contiene cuatro átomos de cloro. El cloro no está presente en las grasas alimentarias. Por lo tanto, la mera utilización de grasa alimentaria refrita no explica la presencia de dioxinas en un pienso. La explicación más probable es que provengan de un residuo industrial contaminante, tal vez originado en una fábrica de herbicidas, o por combustión de aceites no alimentarios, como los usados para lubricar motores.La dioxina es completamente insoluble en agua: sólo se disuelve en grasas. La fuente de la contaminación debe ser, por tanto, una grasa industrial. Por la misma razón, el compuesto es capaz de penetrar y acumularse en el tejido adiposo.

Un estudio toxicológico realizado en Estados Unidos en los años ochenta concluyó que la dioxina era el producto más tóxico que el hombre había fabricado jamás. Estudios posteriores revelaron que aquella conclusión era exagerada, debido a que los animales usados eran excepcionalmente susceptibles a la sustancia. En cualquier caso, la exposición a altas dosis durante años tiene cierto efecto cancerígeno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de junio de 1999