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Los pollos envenenados desatan una crisis en el Gobierno belga y la alarma en toda Europa

El escándalo desatado en Bélgica por la comercialización de pollos y huevos contaminados con una dioxina cancerígena provocó ayer la dimisión de los ministros belgas de Salud y Agricultura. Pero el suceso, además de desatar esta crisis de Gobierno, tendrá consecuencias fuera de las fronteras belgas. La UE decidirá hoy previsiblemente la retirada del mercado europeo de todas las aves y huevos procedentes de las 416 granjas belgas (el 20% de las existentes en el país) afectadas por la contaminación. Todos estos productos y sus derivados serán destruidos. Además de Bélgica, los piensos contaminados se han usado en Francia, Alemania y Holanda. Según Agricultura, los consumidores españoles no tienen de qué preocuparse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de junio de 1999