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GUERRA EN YUGOSLAVIA Política y diplomacia

La UE envía a su emisario a Belgrado sólo para "constatar" que Milosevic ha cedido

La Unión Europea autorizó ayer a viajar a Belgrado a su enviado especial para la crisis de Kosovo, el presidente de Finlandia, Martti Ahtisaari. Los Quince afirmaron que el viaje será mañana mismo. La OTAN, en cambio, condicionó esa posibilidad a que tenga éxito la crucial negociación que reunirá hoy en Bonn a Ahtisaari, el enviado americano Strobe Talbott y el ruso Víktor Chernomirdin. Los tres enviados se entrevistarán también con el canciller alemán, Gerhard Schröder. "Ahtisaari no irá a negociar, sino a constatar que Milosevic acepta nuestras condiciones", insistieron fuentes atlánticas.

La reunión entre los tres enviados especiales puede ser decisiva para las posibilidades de alcanzar un acuerdo. Pero la principal duda de los aliados es conocer con detalle los acuerdos alcanzados el viernes por Chernomirdin y el presidente yugoslavo, Slobodan Milosevic, y que dieron lugar a que éste admitiera "los principios generales" del plan del G-8 (los siete países más desarrollados del mundo y Rusia) para acabar con el conflicto."Aún no sabemos qué negociaron Chernomirdin y Milosevic", admitieron ayer fuentes atlánticas. "Y hasta que no lo sepamos y no tengamos constancia de que ese acuerdo significa la aceptación de nuestras condiciones, no creo que Ahtisaari pueda viajar a Belgrado porque lo que no queremos es que vaya varias veces a negociar. Nuestra idea es que haya un sólo viaje, aunque pueda durar varios días", señalaron las fuentes aliadas.

"Los miembros de la OTAN han dejado claro que no hay posibilidad de compromiso", declaró el jefe de la diplomacia británica, Robin Cook. Pero las gestiones diplomáticas y los anuncios de Belgrada han levantado el optimismo francés. El primer ministro, Lionel Jospin, declaró ayer que "quizá se está dibujando una salida a la crisis", informa Reuters. Este puede ser el motivo por el que su ministro de Exteriores, Hubert Védrine, diera ayer por sentado que Ahtisaari viajará mañana a Belgrado. Fuentes diplomáticas españolas confirmaron que esa es la intención de la UE. "Ahtissari marchará el miércoles en misión exploratoria", indicaron.

Verificar las intenciones

El mandato aprobado ayer por los Quince elude definir como una negociación el viaje del presidente de Finlandia a Belgrado y señala que su objetivo es presionar a Milosevic para que "traduzca sus declaraciones en un compromiso firme, inequívoco y verificable de aceptar los principios del G-8 y una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas".Según algunas fuentes, Chernomirdin se comprometió con Milosevic a no ceder ante los aliados en su pretensión de que la fuerza internacional se despliegue en Kosovo atendiendo a una división zonal, de forma que determinada parte de la provincia sea ocupada sólo por tropas rusas o de países afines a Belgrado. Esa es una alternativa hasta ahora rechazada por la OTAN por temor a que acabe consagrando la división étnica de Kosovo que los aliados combaten.

Los ministros europeos abrazaron el pragmatismo y demostraron tener pocos escrúpulos al defender los contactos directos de su enviado con Milosevic apenas unos días después de que éste haya sido encausado por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia como criminal de guerra. "Si quieres hacer una tortilla tienes que romper los huevos", afirmó expresivamente el ministro español, Abel Matutes. La acusación del tribunal "no tiene por qué paralizar la solución diplomática", precisó el ministro francés de Asuntos Europeos, Pierre Moscovici. "No hay que encerrarse en una lógica de la confrontación", añadió.

La OTAN dio la bienvenida al nuevo comunicado emitido ayer por el régimen yugoslavo, aunque con las mismas cautelas que exhibió con el primero. "Milosevic sigue hablando de principios generales. Habrá qué ver cómo incluye entre esos principios las dos condiciones fundamentales para que cese la campaña aérea: la retirada de sus tropas y el despliegue de una fuerza internacional fuertemente armada y capitaneada por la OTAN. Esa es la única forma de conseguir el objetivo básico, el retorno seguro de los refugiados", afirmaron fuentes aliadas.

Los ministros europeos dieron una "calurosa bienvenida" al proyecto de la Comisión Europea de poner en marcha un Plan de Estabilidad para el Sudeste de Europa, que pretende encontrar soluciones a largo plazo a las permanentes convulsiones de los Balcanes. El proyecto pretende potenciar las relaciones de estos países con la UE, pero sobre todo entre esos mismos países, que en la actualidad viven unos de espaldas a otros, en particular los que se vieron envueltos en la guerra de Bosnia.

El Plan de Estabilidad propone revisar las relaciones de la UE con Bosnia-Herzegovina y con Croacia y reitera su compromiso de ayudar al desarrollo de Albania y de la exRepública yugoslava de Macedonia. La participación de Yugoslavia se condiciona al fin del conflicto en Kosovo y a la evolución del país hacia la democracia, aunque se confirma el apoyo europeo a Montenegro, la más pequeña de las repúblicas yugoslavas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de junio de 1999