Ir al contenido
_
_
_
_

Los costes sociales del modelo

Los vientos que soplan en Argentina indican que la convertibilidad es intocable, "porque éste es el convencimiento de la sociedad argentina y cierra la puerta a una devaluación", según el vicecanciller económico, Jorge Campbell. Nadie quiere tocarla, especialmente ninguno de los candidatos en las elecciones presidenciales del próximo octubre. Demasiados riesgos. A pesar de la defensa unánime de la convertibilidad, hay argumentos para cuestionar el modelo. "Es muy rígida y le quita al Gobierno capacidad de tener política monetaria", admite el vicecanciller.Pero los argentinos llevan en sus entrañas el recuerdo de la hiperinflación. "No hay un modelo económico único. Cada país obtiene su propio modelo en función de su historia y su cultura. Nuestra historia reciente y nuestra cultura hiperinflacionaria nos llevó a que el modelo argentino sea éste, y lo debe seguir siendo por largo tiempo".

Cuando se alude a los costes sociales del modelo argentino, Campbell responde con otra pregunta: "¿Qué da más coste social, la convertibilidad o tener una inflación del 5.000%? Sería una demencia decir que los problemas sociales están resueltos. Tenemos grandes desigualdades. La discusión es que este instrumento grotesco y tosco", prosigue Campbell, "permitió que Argentina llegara hasta donde está hoy. Los ricos tal vez son más ricos, pero los pobres son menos pobres, porque Argentina es más rica. Ahora podemos tener la discusión sobre la distribución de la riqueza, antes no había nada que discutir si eras pobre. Éramos un país del Tercer Mundo".

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_