Un fiscal alerta de la falta de control en las retiradas del permiso de conducir

El fiscal propone sanciones "reeducativas". - 27 may 1999 - 22:00 UTC

Girona [EN] El fiscal jefe de la Audiencia de Girona, Carles Ganzenmüller, aseguró ayer que la dureza de la pena impuesta por la conducción bajo los efectos del alcohol, que acarrea como mínimo un año de retirada del permiso, no se corresponde con las medidas disponibles para comprobar su efectivo cumplimiento.

Durante la presentación de la memoria anual de la Fiscalía de Girona, Ganzenmüller dijo que la tentación de incumplir la sanción es muy grande y resulta difícil tener la seguridad de que el conductor no continúa circulando imprudentemente con su vehículo. Ante esta evidencia, el fiscal tiene previsto reunirse en los próximos días con los organismos competentes de tráfico para estudiar medidas alternativas más efectivas. "Creo que debería existir alguna medida reeducativa que pudiese paliar o sustituir en parte la pena", propuso Ganzenmüller. El fiscal afirmó que en el marco de este replanteamiento debería tenerse en cuenta también si el infractor es reincidente o si ha sido detenido por primera vez conduciendo bajo los efectos del alcohol. Por otra parte, la última memoria de la fiscalía constata que la delincuencia en Girona se mantiene estable en los últimos años. Durante 1998 se abrieron en los 31 juzgados de la provincia de Girona 53.997 diligencias previas y se han celebrado 19.631 juicios por faltas. La fiscalía ha detectado un incremento de unos 1.000 asuntos debido a que el Código Penal califica como una falta la conducción sin tenencia de seguro. Ganzenmüller entiende que esta infracción debería englobarse en el ámbito administrativo y evitar así los tribunales. El fiscal jefe también señaló el incremento de los internamientos judiciales y las declaraciones de incapacidad como dos de los aspectos que contribuyen a saturar de trabajo a los 28 fiscales de la demarcación de Girona. La fiscalía tiene actualmente en trámite 1.830 expedientes al respecto, que se incrementan cada año a consecuencia de las enfermedades mentales que comporta la cada vez mayor longevidad de la población.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de mayo de 1999.