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GUERRA EN YUGOSLAVIA El debate en la Alianza

Rusia advierte de que no hay progresos en las negociaciones

Ígor Ivanov, ministro de Exteriores ruso, reiteró ayer que no ha habido progreso en la búsqueda de una solución negociada al conflicto de Kosovo. Las declaraciones de Ivanov, hechas después de las conversaciones mantenidas con su colega indio, Jaswant Sigh, se producían mientras se preparaba en Moscú el encuentro tripartito, hoy, entre el presidente finlandés, Martti Ahtisaari, el subsecretario de Estado norteamericano, Strobe Talbott, y el mediador ruso para Yugoslavia, Víktor Chernomirdin."Desgraciadamente, es prematuro hablar de algún progreso" en las negociaciones que sobre Kosovo mantienen Rusia y Occidente, declaró Ivanov. "Se están celebrando conversaciones muy difíciles sobre una serie de problemas", agregó.

Cese de hostilidades

Para Rusia no tienen importancia las divergencias en el seno de la OTAN respecto a una posible operación terrestre. "Lo importante para nosotros es que cesen las hostilidades de la OTAN" contra Yugoslavia.

Pero esto es justamente lo que la Alianza no parece estar dispuesta a hacer, al menos mientras Belgrado no haya retirado sus tropas y policías de Kosovo. Aparentemente, según Chernomirdin, la OTAN ya se ha convencido de que esa retirada no debe ser total, lo que hace suponer que Talbott no insistirá hoy en este punto.

Moscú está molesta con la OTAN por el hecho de que ésta se niega incluso a una pausa en los bombardeos que permitiera a las partes en conflicto sentarse a negociar. Otra de las divergencias que se discutirán hoy es la composición de la fuerza multinacional que debe entrar en Kosovo.

La guerra de Yugoslavia ha tenido consecuencias inesperadas para algunos. En particular para los adigueos que hace 135 años se vieron por obra del destino en los Balcanes. Muchos adigueos, pueblo originario del Cáucaso ruso, huyeron del imperio zarista después de las guerras caucásicas del siglo pasado y se radicaron en diversos puntos del Imperio Otomano. Unos 300.000 se instalaron en lo que hoy son tierras yugoslavas, pero después de la desintegración del Imperio Otomano la mayoría emigró a Turquía y a los países árabes. Algunos, sin embargo, permanecieron en Kosovo y hasta el comienzo de este último conflicto había tres aldeas pobladas por caucásicos. Ahora, varios cientos de adigueos han regresado a la madre patria. La República de Adiguea, una de las 89 regiones de la Federación Rusa, es un enclave en la provincia de Krasnodar, cerca del mar Negro. Allí, en los suburbios de Maikop, capital republicana, está naciendo Mefajabl, que en adigueo significa "poblado feliz", donde se están instalando los exkosovares repatriados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de mayo de 1999