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CARTAS AL DIRECTOR

Amazonia

Quiero referirme a la mención a la Amazonia en el reportaje Brasil descubre un fraude de 37.000millones en los fondos para la Amazonia, firmado por Juan Arias y publicado el pasado 4 de mayo.La alusión a la Amazonia como "una especie de tierra de nadie", además de ofensiva, no coincide con la realidad social y política de la región. El Estado brasileño, en sus tres niveles de Gobierno, está presente y actúa en ella, cada vez más, en coordinación con representaciones de la sociedad civil, igualmente presentes y actuantes.

La Amazonia brasileña (más de cinco millones de kilómetros cuadrados -cerca del 60% en territorio brasileño- con una población de 19 millones de habitantes) está definida por la ley como una región compuesta por ocho Estados federados (Amazonas, Acre, Rondônia, Pará, Mato Grosso, Tocatins, Amapá y Roraima) y por parte de un noveno Estado (Maranhão), en la que todos los gobernantes y representantes parlamentarios -en los niveles federal, "estadual" y municipal- se eligen democráticamente cada cuatro años.

Dada su complejidad, dinámica y potencial, la Amazonia es objeto de una política nacional integrada que fija los parámetros para la acción concertada de los diversos actores que intervienen en la región. Ese proyecto amazónico está puesto en marcha bajo la supervisión de la Secretaría de Coordinación de la Amazonia -órgano vinculado al Ministerio de Medio Ambiente- y apoyado por la Supertintendencia del Desarrollo de la Amazonia (Sudam).

La Amazonia brasileña está también supervisada por un sistema de sensoriamiento remoto por satélite cuyos resultados, analizados por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), son de gran utilidad para la acción gubernamental de planeamiento y fiscalización en la región.

También se hace sentir en la Amazonia la acción pública de otros órganos federales que actúan en ámbitos más específicos, tales como el INPA, en la investigación y desarrollo tecnológico; el IBAMA, en la protección ambiental; la FUNAI, en la demarcación y protección de las reservas indígenas, y el INCRA, en lo referente a la reforma agraria y apoyo a los trabajadores rurales en nuevos asentamientos. Además, la Amazonia hoy cuenta con una sociedad civil ya bastante organizada y movilizada para participar en la definición y construcción del futuro. Hay universidades e institutos de investigación dedicados al estudio de su realidad social, económica y ambiental, y un número creciente de ONG que actúan en diversos ámbitos de la vida amazónica. Asimismo, se cuenta con actividades económicas en intenso desarrollo no sólo en los sectores tradicionales de extracción vegetal y mineral y explotación de minerales en gran escala (hierro y manganeso), sino también de generación de hidroelectricidad, montaje de productos electrónicos y aprovechamiento de la biodiversidad y de las tecnologías oriundas de las culturas de la región.

No es, por tanto, "tierra de nadie", es una parte importante de mi país gobernada democráticamente y con una sociedad actuante en la que brasileños y extranjeros conviven y buscan mejorar su calidad de vida a partir de un crecimiento económico sostenible.- Embajador de Brasil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de mayo de 1999