Combinado

A priori la combinación del baile académico de Mayte Bajo y el renovador y rupturista de Miguel Ángel Berna podrían parecer que no ligan; sin embargo, como en ambos prima la calidad y seriedad de la propuesta, el combinado surte un buen efecto sobre el espectador. Bajo quiere erigirse en heredera de la tradición de Antonia Mercé a través de su maestra Marienma; el resultado es desigual, pues hay algo de cansino académico dentro de su correcta y limpia ejecución: falta garra y una cierta voluntad de futuro. Todo lo contrario es el caso singular de Berna, que se ha atrevido hasta a confeccionar unas castañuelas de metacrilato. Virtuoso de la jota aragonesa, elegante y seductor en su danza solitaria, este solista está empeñado en una articulación novedosa del folclor con las nuevas músicas. Su danza es moderna por esencia, aunque con talento evalúa y atomiza los códigos folclóricos. Hay que citar sin duda alguna a la cantante que acompaña su baile, y cuyo nombre se mantiene en el anonimato, pues no es sólo potente sino favorecedora en su ritmo y temblor al baile mismo.El poco público que asistió al Círculo de Bellas Artes madrileño supo reconocer el empaque de estos bailarines. Si Mayte Bajo cree en la danza solista e individual de tradición como vehículo de mantenimiento de los estilos, no se equivoca. Tampoco está errado Miguel Ángel Berna al sentir de corazón que sólo con coraje y riesgo se puede examinar y avanzar en ese proceso escénico tan complejo que es la danza española en su totalidad.


























































