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GUERRA EN YUGOSLAVIA La implicación española

El Gobierno de Aznar aprueba recibir por ahora sólo a 200 refugiados

El Consejo de Ministros aprobó ayer un acuerdo que legaliza la acogida temporal en España de 200 albanokosovares. Según explicó a EL PAÍS el secretario general de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), Luis Espinosa, recién llegado de Albania, el acuerdo alcanza al primer contingente de 100 refugiados, que viajará mañana a Madrid procedente de Macedonia, y a otro grupo similar, que podría llegar la semana próxima.

Según Espinosa, la legislación sobre Asilo y Refugio obliga a que el Gobierno apruebe un acuerdo específico para cada contingente. El acuerdo aprobado ayer afecta a los 76 adultos y 24 niños, componentes de 13 familias, que llegarán mañana a la base de Torrejón de Ardoz (Madrid) en un Boeing-707 de la Fuerza Aérea y serán trasladados al Centro de Acogida y Derivación de Sigüenza (Guadalajara), para su posterior distribución por distintas comunidades autónomas. Igualmente, autoriza la acogida con carácter temporal de otro grupo de 100 albanokosovares, procedentes también de Macedonia, cuya composición se está negociando con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Su traslado a España, agregó Espinosa, se producirá "lo antes posible", previsiblemente durante la próxima semana.

Estos dos grupos, agregó el secretario general de la AECI, no serán los últimos, aunque difícilmente se llegará a la cifra de unos 7.000 refugiados que el Gobierno español se mostró dispuesto a acoger, ya que el criterio es trasladar lejos de su país sólo a aquellos colectivos "más vulnerables". Además, las autoridades de Albania se han opuesto a la evacuación de los más de 350.000 albanokosovares alojados dentro de sus fronteras, ni siquiera con carácter voluntario.

Las organizaciones no gubernamentales que trabajan sobre el terreno consideran, sin embargo, como manifesta Estrella Rodríguez, de Cruz Roja, que aunque es preferible atender a los albanokosovares en los países vecinos, la riada humana ha adquirido tales proporciones que sus posibilidades están totalmente desbordadas y el traslado de un número importante resulta inevitable. Alemania, por ejemplo, ha acogido ya a casi 10.000 refugiados, Turquía a más de 4.000 y Polonia, Bélgica y Francia a más de 600 cada una.

Inadecuada ubicación

La atención en la zona también presenta problemas. Los 400 militares españoles que zarparon el pasado miércoles desde Valencia en los buques de la Armada Aragón y Pizarro tienen previsto llegar el domingo a Albania, con la misión de levantar un campamento con capacidad para 5.000 personas a 15 kilómetros al norte del puerto de Durres. El coste diario por refugiado -excluidos los gastos de instalación, transporte y logística- se estima en 850 pesetas, aunque parte de la financiación correrá a cargo de ECHO, la oficina humanitaria de la Unión Europea.

David López, de Cáritas Española, advierte de que la ubicación de este campamento no es la más adecuada, dada la existencia de aguas freáticas y el riesgo de riadas. Esta organización, que está instalando un campo de acogida con Cruz Roja en la localidad de Berat, a 120 kilómetros al sureste de Tirana, considera que deben evitarse las grandes aglomeraciones de refugiados y potenciar en cambio su acogida por parte de familias albanesas, mediante programas de apoyo de los que ya se benefician 25.000 personas.

Además, la mayoría de las organizaciones no gubernamentales han hecho saber al Gobierno que sólo se harán cargo de los campamentos que les transfiera ACNUR y no directamente los países de la OTAN.

El secretario general de la AECI admite los inconvenientes que presenta el emplazamiento del campo de refugiados que levantarán las tropas españolas, pero advierte de que Albania es un país soberano y sus autoridades han decidido esta ubicación, similar por otra parte a la de otros campamentos ya instalados.

El Consejo de Ministros aprobó también ayer sendos acuerdos de suministro de ayuda de emergencia a Albania y Macedonia, por un valor conjunto de 20 millones de pesetas. Se trata, en realidad, de la convalidación de los gastos realizados al inicio de la crisis, cuando se enviaron dos aviones Hércules con alimentos y material sanitario a Tirana y Skopje.

Según Espinosa, la agencia ha gastado ya 604 millones de pesetas de su presupuesto ordinario en paliar la situación de los refugiados de Kosovo y tiene previsto llegar hasta los 1.100 millones, como parte de los 8.000 que anunció públicamente el presidente José María Aznar.

Las partidas más importantes ejecutadas corresponden, según Espinosa, a 200 millones de pesetas entregados a ACNUR, 150 al Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, 100 de ayuda humanitaria distribuida a través de Cruz Roja y otros 100 de subvención a Cáritas. David López matiza, no obstante, que esta última cantidad sólo está "prometida" hasta ahora.

La coordinación de las ayudas corresponde a un comisión interministerial dirigida por el vicepresidente Francisco Álvarez Cascos, que el miércoles comparecerá en el pleno del Congreso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de abril de 1999