El Gobierno de EE UU quiere que Microsoft abra el código de Windows

Revelado un plan de sanciones para el caso de que Gates fracase en el tribunal

El Departamento de Justicia de Estados Unidos, cuyos abogados no dejan de mostrarse seguros de su victoria en el juicio contra Microsoft, trabaja sobre un plan de sanciones contra la compañía de Bill Gates. Una de ellas consiste en obligarle a compartir el código de Windows, de forma que otros fabricantes puedan poner en el mercado versiones clónicas de ese mismo sistema operativo, según informó ayer The Washington Post. Citando fuentes gubernamentales, este diario dedicó tres de sus páginas a informar sobre la gama de sanciones que la Administración federal analiza con los abogados de 19 Estados, todos ellos constituidos en parte acusadora.Dos opciones ganan peso. Una de ellas, ya comentada en ocasiones anteriores, consiste en que el Gobierno pida al juez que obligue a Bill Gates a fragmentar Microsoft en compañías más pequeñas, que operen de forma independiente en la elaboración de sistemas operativos, programas, navegadores de Internet, etc. Sería una medida similar a la que se aplicó cuando la justicia norteamericana obligó a la separación de las telefónicas, las llamadas Baby Bells.

La otra posibilidad que está siendo debatida es un castigo aún mayor: forzar a Microsoft a compartir el código fuente de Windows, es decir, el código secreto que constituye el corazón del sistema operativo instalado en nueve de cada diez de los ordenadores existentes en el mundo. Si los acusadores del juicio que se desarrolla en Washington llegaran a conseguirlo, las consecuencias serían enormes: con el paso del tiempo podrían existir en el mercado versiones de Windows publicadas por diferentes compañías. Todas ellas permitirían el mismo grado de compatibilidad con los programas escritos para este sistema.

Las leyes anti-monopolio de EE UU establecen que en los juicios sean los demandantes (en este caso, el Departamento de Justicia y 19 Estados) los que propongan las sanciones, en el supuesto de victoria judicial. La ley pide que la propuesta contenga un remedio capaz de corregir las infracciones del que ha sido llevado a los tribunales.

Hasta ahora se especulaba con la posibilidad de que el Gobierno simplemente obligase a Microsoft a separar su navegador de Internet (Explorer) de su sistema operativo (Windows). La información de fuentes gubernamentales publicada por el Post dibuja un panorama del mercado informático en el que Microsoft perdería su lugar privilegiado. Microsoft: "Prematuro"

No hubo reacción pública por parte de la compañía, dado que ayer era día festivo y no había sesión del juicio. El periódico que lo ha publicado incluye un comentario del portavoz de Microsoft, Mark Murray, en el sentido de que resulta prematuro hablar de sanciones. Según Murray, se trata de "un intento de distraer la atención por la debilidad de las acusaciones" presentadas por el Departamento de Justicia.

Una sanción tan dura como la que ahora se analiza contaría con la oposición de políticos cercanos a empresas informáticas (su lobby en Washington) que verían en ese plan una forma de castigar el éxito y destruir una de las compañías nacionales más innovadoras.

Por su parte, varios economistas que asisten al Gobierno en su demanda contra Microsoft opinan que compartir el código de Windows fomentaría la competencia y el consumidor saldría ganando.

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