GENÉTICA

Dudas sobre el origen norteafricano de los vascos

Nuevos estudios sobre el origen de la población vasca, y en general de toda la cornisa cantábrica, Galicia incluida, indican que no es norteafricano sino que procede, como la del resto de la península ibérica, de la expansión de los pueblos que habitaban el medio este euroasiático en el Paleolítico superior, hace unos 40.000 años. Según su autor, el genetista Jaume Bertranpetit, no hay motivos para pensar que la población de la Península Ibérica proceda de migraciones masivas del norte de Africa. La hipótesis que emparentaa poblaciones norteafricanas con ibéricas, en especial la bereber con la vasca y la sarda, fue apoyada recientemente por el inmunólogo Antonio Arnaiz Villena, tras analizar el sistema de HLA de estas tres poblaciones y sumar, con posterioridad, los resultados obtenidos del análisis de población portuguesa. Para Bertranpetit, el problema no radica en los resultados obtenidos, de los que no duda, sino de su interpretación. En uno de los trabajos publicados el pasado año por Bertranpetit y otros, firmado por Elena Bosch, se analizó la población del norte de África en función de marcadores genéticos considerados clásicos con el resultado de que el origen de estas poblaciones es el medio este euroasiático y que la distancia genética entre los habitantes de Libia y Egipto con respecto a los europeos es mínima, mientras que las máximas se dan entre grupos aislados de Mauritania, los bereberes de Argelia y los tuaregs. El trabajo aventura que, muy probablemente, se dio una expansión de las poblaciones orientales hace unos 40.000 años que se habrían desplazado en paralelo por el norte y el sur del Mediterráneo.

Con posterioridad, postula otro de los trabajos publicados,el aislamiento de las poblaciones de la cornisa cantábrica habría acentuado su distancia genética con respecto al resto de la península. En este caso, según muestra el análisis del ADN mitocondrial de población gallega publicado en el European Journal of Human Genetics por Bertranpetit y David Comas, entre otros, el factor geográfico unido al escaso recambio genético, habría mantenido la distancia genética con respecto a la población ibérica y, en general, norteafricana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 09 de febrero de 1999.

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