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Uno de los lores tacha de fantasiosa a la defensa del general Pinochet

La defensa del general Augusto Pinochet explicó ayer que los llamados "crímenes contra la humanidad" (genocidios, torturas y secuestros) exigen para su consideración como tales alguna conexión con un conflicto armado en un país, sea exterior o interior, en el que tenga lugar, por ejemplo, un ataque a una población civil.Lord Phillips, uno de los siete miembros del Tribunal de la Cámara de los lores, interrumpió a la abogada Clare Montgomery. "Es como 'Alicia en el País de las Maravillas' [en referencia al libro de Lewis Carrol]". Me parece a mí que es mucho más crimen contra la humanidad un delito contra una población cualquiera que contra una en un conflicto armado". Otro miembro del Tribunal, lord Millet, destacó la paradoja entre considerar un delito la tortura utilizada durante la lucha armada para tomar el poder, y la legalidad, que defiende la abogada, cuando se utiliza la tortura como política de un Estado para mantenerse en ese poder.

Ayer, Montgomery, claramente en apuros durante la sesión de la mañana por las preguntas del tribunal, logró los apoyos de dos miembros. Uno, más sutil, lord Goff, parece guiar a Montgomery como si fuera el director de su tesis doctoral. El otro, lord Saville, para ayudarla frente a lord Millet, preguntó: "Si un cuerpo de paramilitares tortura en Irlanda del Norte a la población, eso no significaría para usted un delito internacional, ¿le he entendido?". Montgomery respiró: "Correcto. No hay una guerra o un conflicto armado".

Bases legales

La abogada reconoció, presionada cordialmente por lord Browne-Wilkinson, que en aplicación del artículo 6 de la Convención Internacional Contra la Tortura, el Reino Unido tenía bases legales para detener a Pinochet. A continuación que si bien tenía jurisdicción para ello, no tiene obligación de extraditarlo a España. "Una cosa es tener jurisdicción y otra ejercerla, persiguiendo a Pinochet, sea mediante extradición o llevándole a juicio en este país. Porque su derecho a la inmunidad, como ex jefe de Estado, está por encima del procedimiento criminal". La Convención Contra la Tortura, que han firmado el Reino Unido, Chile y España, se ha convertido en el asunto decisivo de este caso. La defensa de Pinochet alega que al haber entrado en vigencia en 1988, fecha en que la firmó Chile, no es posible aplicarla ni para los ciudadanos españoles torturados o asesinados, antes de esa fecha.Las primeras quinielas sobre el desenlace del juicio comenzaron ayer. Tras la sesión de la mañana, Clare Montgomery fue rodeada por sus colegas en la sala de juicio. Sus mejillas lucían enrojecidas. Por la mañana existía la sensación de un desenlace contra la inmunidad. Por la tarde ya era diferente. En este barco a la deriva, los que parecen comprometidos hasta ahora son lord Millet y lord Phillips, contra la inmunidad y lord Goff y lord Saville, a favor de la inmunidad. Pero hay otros tres, entre ellos el presidente, que son una incógnita todavía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de enero de 1999