Mamografías digitales

Una nueva generación de aparatos, a punto de salir al mercado

Una nueva generación de mamógrafos está a punto de irrumpir en el mercado. Sólo está pendiente de que la FDA (la Administración de Alimentos y Medicamentos norteamericana) emita unas directrices para garantizar un uso correcto. Los aparatos se basan en un sistema de imágenes digitales, una técnica que, según los expertos, ofrece fotografías más claras y detalladas de algunos tejidos que las películas obtenidas por rayos X.Los mamógrafos digitales son especialmente eficaces, según sus promotores, para ver porciones densas que dificultan el diagnóstsico. Hay tejidos densos en las mamas de mujeres de todas las edades, pero aparecen con más frecuencia en las jóvenes. "A través de una imagen digital, se puede ampliar una zona y ajustar el contraste en un ordenador de trabajo para que se puedan ver más detalles del tejido denso, que en una película aparecen en blanco", indica Robert Smith, de la Sociedad Norteamericana contra el Cáncer.

Martin Yaffe, profesor de Biofísica Médica y de Imágenes en la Universidad de Toronto y experto en nuevas técnicas digitales, indica que los nuevos aparatos no suponen un cambio revolucionario, pero pueden mejorar sensiblemente la calidad de las imágenes y, por tanto, su interpretación.

Como ya ocurrió con las mamografías convencionales de placas, la difusión de esta nueva técnica plantea el problema del adiestramiento de los profesionales que van a usarla. Los impulsores de los nuevos aparatos han criticado el tiempo que se está tomando la FDA para aprobar los nuevos aparatos. Susan Alpert, directora de la oficina de la FDA para la evaluación de los aparatos, no está de acuerdo en que la agencia haya actuado con lentitud: "Se trata de una decisión muy importante". Alpert dijo estar especialmente preocupada por la preparación de las personas que interpretarán los mamogramas digitales: "La cuestión es garantizar que los especialistas reciban una formación adecuada para utilizar correctamente este nuevo tipo de información y aprovechar las ventajas que tiene respecto a los mamogramas en placas. Como mujer, paciente, médico y legisladora, creo que esta cuestión es fundamental".

Edward Sickles, un profesor de Radiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de California, en San Francisco, replica que la formación de los radiólogos no plantea problemas. El nuevo aparato plantea un problema adicional: los costes de su uso son cuatro veces superiores a los del mamógrafo de placas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 24 de enero de 1999.

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