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Reportaje:

Cuando el 'aspergillus' llega al hospital

Las personas inmunodeprimidas son las más vulnerables a este hongo, presente en muchas actividades cotidianas

El hongo aspergillus se ha convertido en un indeseado protagonista de la actualidad informativa. La semana pasada dimitieron el director gerente y el director médico del hospital Meixoeiro de Vigo después de que cuatro pacientes que habían sido operados en el centro murieron por una aspergillosis originada por la presencia de una variante de este hongo en el quirófano. Anteayer, la dirección del hospital Miguel Servet de Zaragoza, que ya fue noticia por un brote de legionella, ordenó cerrar tres unidades de cuidados intensivos por haberse detectado una colonia de aspergillus.

Los responsables de medicina preventiva de los dos hospitales han atribuido a unas obras la presencia del aspergillus. Lo cierto es que este hongo, contrariamente a lo que pudiera parecer, está presente en muchos lugares, pero sólo ciertas formas del mismo y en determinadas circunstancias presenta una agresividad capaz de acabar con la vida de las personas. Aparte de los cuatro enfermos afectados por el brote, otros 12 pacientes habían muerto en 1998 en el hospital Meixoeiro a causa del hongo, sólo que en este caso no había sido contraído en los quirófanos, sino en cualquier otro lugar. Parecidas cifras se dan en otros hospitales, y es que el aspergillus es inofensivo para la mayoría de las personas, pero puede ser letal para las que tienen el sistema inmunitario deprimido.La infección se desencadena cuando existe un déficit de células fagocíticas, que tienen por misión atacar los microorganismos invasores de la sangre. De ahí que las personas que sufren dolencias hematológicas malignas o sometidas a tratamientos con corticoides o antibacterianos de amplio espectro sean más vulnerables a la aspergillosis. También lo son quienes sufren enfermedades pulmonares crónicas, los que padecen alteraciones de las barreras cutáneo-mucosas y los que tienen un órgano trasplantado. La vía de penetración más habitual es la respiratoria. De hecho, entre los fallecidos por aspergillosis predominan personas con afección pulmonar.

El tratamiento no es fácil. Responde positivamente el 37% de las personas contagiadas por vía pulmonar. Pero cuando el hongo ha penetrado por una herida abierta, como ha ocurrido en el brote de Vigo, la mortalidad supera el 80%. En tres de los casos de Vigo, el hongo colonizó las válvulas cardiacas implantadas a los enfermos. El gerente del hospital Meixoeiro, Cayetano Rodríguez, reconocía, antes de su dimisión, la gravedad de la situación. "Pero estas cosas pasan en todos los hospitales. El hongo nunca se puede erradicar del todo. Que aceptemos las responsabilidades no significa que hubiera negligencia. Nuestro hospital tiene una de las tasas de infección más bajas de España".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de enero de 1999