Los gestores de cooperativas piden al Ayuntamiento suelo para promover pisos baratos

La Asociación de Gestoras de Cooperativas de Viviendas (Agecovi), cuyos socios han promovido en Madrid la mayoría de los pisos de protección pública entregados en los últimos años, ha decidido tomar la iniciativa para conseguir suelo con el que proseguir su obra. El presidente de la asociación, Orencio Osuna, ha remitido una carta al edil de Urbanismo, Ignacio del Río, del PP, solicitando para sus socios suelo municipal en el que poder construir más pisos.

Las cooperativas de viviendas llevan varios años esperando a que llueva suelo público barato en Madrid para construir pisos de protección oficial. Pero desde que se adjudicó el Plan 18.000 (proyecto aprobado por el gobierno socialista de Juan Barranco en 1989 y ejecutado por el gobierno del PP), el suelo municipal para nuevas viviendas baratas ha salido a concurso con cuentagotas.El Gobierno de José María Álvarez del Manzano, del PP, ha preferido que los propietarios privados de suelo rústico, recalificado a residencial en 1997, gestionen el crecimiento de la ciudad. Así, en los nuevos cinco barrios aprobados por el PP en las afueras de la capital, los privados deberán reservar el 53% de las viviendas, en aplicación de la Ley Regional de Suelo, con algún tipo de protección. De momento no se ha colocado ni un ladrillo y, mientras tanto, Madrid sufre un grave problema de falta de suelo para construir viviendas baratas (de protección oficial y de precio tasado, entre 13 y 18 millones de pesetas de precio).

Los problemas de la capital

La Gerencia Municipal de Urbanismo facilitó la semana pasada los datos que explican las causas por las que los madrileños con rentas medias y bajas no pueden comprarse un piso nuevo en la capital.Según los datos municipales, de las licencias otorgadas en 1997 para construir viviendas tan sólo el 15% correspondían a un tipo de edificación barata. De los 17.244 pisos que se podrán construir gracias a las autorizaciones municipales, el 85%, 14.585, serán de precio libre.

En Madrid, una casa de este tipo con una superficie útil de 100 metros cuadrados cuesta, de media, 26 millones de pesetas.

El gerente de Agecovi, Orencio Osuna, ha decidido escribir al concejal de Urbanismo, Ignacio del Río, para romper esta dinámica. "Dado que el Ayuntamiento de Madrid tiene un 10% del suelo en los nuevos barrios, podría dejarlo en manos de Agecovi, a los costes adecuados, para que fueran las cooperativas sin ánimo de lucro las que promovieran las viviendas", explica.

En su carta, Osuna ofrece al concejal de Urbanismo un acuerdo con el compromiso "del cumplimiento estricto de la normativa sobre vivienda protegida, la transparencia en la gestión y en los costes y, lo fundamental, la garantía de que los destinatarios serán realmente aquellos a los que se dirigen estas políticas".

Osuna explica al popular Ignacio del Río que los propietarios privados del suelo de los nuevos barrios han fijado unos precios para las parcelas reservadas a las viviendas baratas muy superiores a los que harían posible mantener los precios en los límites establecidos en la normativa sobre pisos de protección oficial.

El presidente de las gestoras finaliza su misiva dirigida a Del Río asegurando que sus socios cuentan con miles de compradores potenciales de pisos baratos y que poseen los instrumentos profesionales y financieros adecuados para llevar a buen puerto esta aventura inmobiliaria. La cesión a un coste adecuado del suelo municipal a cooperativas debería llevarse a cabo en colaboración con la Empresa Municipal de la Vivienda y con la Empresa Municipal de Suelo. Osuna tiene esperanzas: "Si han vendido suelo municipal para viviendas libres en Arroyo del Fresno, por qué no lo van a hacer ahora".

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS