Una gasolinera en el planeta rojo
Al igual que un conductor va repostando combustible al realizar un largo viaje en automóvil, la NASA pretende que las naves tripuladas que vayan a Marte no lleven consigo el combustible de vuelta, ya que ocuparía un volumen enorme y dispararía el coste del viaje. La solución consiste en repostar allí. Los elegidos para la gloria deberán dedicar buena parte de su estancia a construir una factoría química para procesar los materiales del suelo y de la atmósfera de Marte con los que producir no sólo el combustible, sino también el oxígeno necesario para sobrevivir allí. Previamente, se habrá ensayado esta posibilidad en los viajes robotizados previstos. Así, entre los objetivos de la misión Surveyor 2001 se encuentra la obtención de oxígeno mediante unas células de óxido de zirconio especialmente preparadas para ello. En el Ames Research Center de la NASA se estudian distintos medios para obtener metano y oxígeno líquido a partir de los materiales disponibles allí. También trabajan en el tema la Universidad de Washington, que está desarrollando un aparato para extraer agua de la atmósfera de Marte, y la de Arizona. Pero el más prometedor sistema es el que ha desarrollado la empresa Pioneer Astronautics, el RWGS, capaz de combinar el dióxido de carbono con hidrógeno para producir monóxido de carbono y agua.


























































