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Una muestra cierra en Badajoz el centenario de Zurbarán

Una exposición con 37 cuadros de Francisco de Zurbarán, procedentes de distintos museos e instituciones españolas, cierra los actos conmemorativos organizados por la Junta de Extremadura en el cuarto centenario del nacimiento del pintor barroco de Fuente de Cantos (1598-1664). La muestra, que se exhibe en el Museo de Bellas Artes de Badajoz hasta el 30 de enero, permite la contemplación de la obra Cristo crucificado con donante, adquirida el pasado año por el Museo del Prado y que por primera vez se expone al público. El lienzo tiene unas dimensiones de 246 por 168 centímetros, y durante buena parte del presente siglo estuvo en manos de coleccionistas privados. Desde 1924 hasta 1960 permaneció en Vitoria, propiedad de la familia Hueta e hijos. A continuación pasó a la familia Lezama Leguizamón, de Bilbao. El pasado año fue adquirido por el Museo del Prado. La obra aparece firmada por Zurbarán y fechada en 1640, inmediatamente después de un periodo de gran esplendor creativo en el que realizó el retablo de la Cartuja de la Defensión, de Jerez de la Frontera, y los cuadros del monasterio de Santa María de Guadalupe, en Cáceres. Los crucificados representan una estampa común de la época, cuando la aristocracia y la burguesía se retrataban como donantes. En este lienzo, el donante aparece en el lado izquierdo, con una mano sobre el pecho y mirando hacia el espectador, mientras que en la derecha está el Cristo de cuatro clavos.

"Rey de los pintores"

Posiblemente no sea la obra de mayor calidad de una muestra cuya valoración total se estima en 6.500 millones de pesetas y que incluye cuadros muy importantes del "pintor de reyes y rey de los pintores", como definió a Zurbarán Felipe IV. Así, pueden contemplarse Tentaciones de san Jerónimo, La flagelación, La imposición de la casulla a san Ildefonso, La Inmaculada, San Juan Evangelista o un lienzo tan significativo como Bodegón. Se trata de fondos provenientes del Museo del Prado, la colegiata de Jerez de la Frontera, el Museo de Bellas Artes de Badajoz, la iglesia de Santa María de Zafra, el monasterio de Santa María de Guadalupe, el Museo de Bellas Artes de Cádiz, la parroquia de Bollullos de la Mitación y de diversas instituciones sevillanas."Es la exposición más importante que recuerdo nunca en Badajoz", asegura Román Hernández, director del Museo de Bellas Artes de la capital pacense y comisario de la muestra junto a Agustina Cantero. Hernández rechaza entrar en comparaciones con las otras exposiciones que sobre Zurbarán se han celebrado en Cataluña, Valencia y Sevilla: "Sería un error compararlas. Sencillamente, es distinta". Pero seguramente esta muestra se rodea de un calor ambiental especial, puesto que la vida y obra de Zurbarán se asientan en buena medida en distintos enclaves de la región extremeña: Fuente de Cantos, su pueblo natal; Llerena, con la puesta en marcha de su taller, y Guadalupe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de diciembre de 1998