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Movilización en La Ribera

El mutismo de la Consejería de Sanidad respecto de las condiciones laborales que les aguardan en el Hospital de Alzira (que abrirá sus puertas en enero), tiene más que preocupados a los 300 trabajadores de los centros de especialidades de Alzira y Sueca y del hospital Santa Lucía de la capital de La Ribera. De ahí que la Junta de Personal del Área 10 haya convocado diversas acciones de protesta que se llevarán a cabo mientras las autoridades sanitarias no se avengan a negociar. Los trabajadores, que iniciarán el calendario reivindicativo el día 14 con una pitada en Alzira y Sueca, no están conformes con el desmantelamiento de los centros de especialidades, ya que están gestionados por la Administración, frente a la gestión privada que la Unión Temporal de Empresas realizará en el hospital de La Ribera. Según CC OO, los documentos que está entregando la consejería a los empleados afectados por el traspaso al centro hospitalario de Alzira "son muy ambiguos", ya que "silencian aspectos muy importantes para los trabajadores". Las acciones reivindicativas culminarán el día 21 con una concentración ante la consejería y con el encierro de la Junta de Personal en el edificio de la calle de Lauria. Entretanto, esta semana se ha hecho público el cese del director médico del área 10, Salvador Clariana, y el nombramiento de la nueva comisionada para el hospital de Alzira, Asunción Perales, una documentalista que ocupó la dirección del hospital de Portaceli. Aunque la consejería no ha dado ninguna explicación sobre el cese de Clariana, los sindicatos sospechan que Farnós necesitaba alguien de más confianza para La Ribera. La comisionada -cuya retribución mensual rondará las 600.000 pesetas, el equivalente al salario de un director de hospital como La Fe- tendrá, entre otras funciones, la de controlar los ingresos, ordenar el traslado de pacientes a otros centros, supervisar los sondeos de opinión, solicitar estadísticas de actividad y cualquier otra necesaria para la correcta prestación de la asistencia sanitaria en el hospital de Alzira.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de diciembre de 1998