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EL 'CASO PINOCHET'

Insulza advierte de que su misión tardará en ofrecer resultados

El canciller (ministro de Exteriores) de Chile, José Miguel Insulza, advirtió de que "no se pueden esperar resultados inmediatos" de sus gestiones para intentar lograr el regreso del senador vitalicio. Insulza hizo estas declaraciones ayer poco antes de viajar a Londres, vía Madrid.El ministro, enviado de forma especial por el presidente Eduardo Frei, declinó confirmar si se entrevistará hoy con su homólogo británico, Robin Cook. Su agenda no está clara todavía, mientras la Embajada de Chile en Londres concierta sus citas. No se descarta una reunión con el primer ministro, Tony Blair. Insulza negó una posible entrevista con el ministro del Interior, Jack Straw, pues, a su juicio, no corresponde reunirse con quien decide si prosigue o no la extradición del ex dictador a España.

En la cancillería chilena creen que la primera determinación de Straw, respecto de si procede la extradición, es de carácter más administrativo que político, y que en esa instancia es difícil lograr resultados. Esto sin perjuicio de que Straw puede, en cualquier momento o al final del proceso, denegar la extradición. La tarea de traer a Pinochet a Chile será un trabajo difícil y largo, admitió ayer Insulza.

Después del fallo de los lores, que no le reconoció inmunidad soberana a Pinochet, la situación judicial del senador vitalicio en Londres volvió al momento previo a la presentación del habeas corpus por la defensa del militar. Esto implica, sostiene Insulza, hacer valer la territorialidad de la ley, la no retroactividad y determinar qué tribunal es competente. "La discusión es quién debe juzgar, dónde se debe juzgar y con qué medios se debe juzgar", dijo.

La estrategia chilena es demostrar que hay condiciones para que Pinochet sea juzgado en Santiago y que, por la edad y estado de salud del general, existen razones humanitarias para su regreso. Insulza, un militante socialista que estuvo exiliado por la dictadura, se ha preocupado de aclarar que no viaja a defender a Pinochet, sino el punto de vista del Gobierno, y dijo que no se reunirá con el ex militar.

Entretanto, la derecha quiere que Insulza no viaje solo, sino como parte de una delegación compuesta por los tres poderes del Estado, para demostrar así que es todo el país el que está detrás de la causa de lograr el retorno de Pinochet.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de noviembre de 1998