Artistas, críticos y gestores debaten sobre el coleccionismo
La década de los ochenta fue de revelación para el arte, mientras que en los noventa prima ya la revalidación; y, en un relevo paralelo, se ha pasado de la emergencia de los artistas al protagonismo de las instituciones, galeristas y agentes culturales. Es una de las mutaciones detectadas en el simposio Una mirada al arte, organizado por el Ateneo de La Laguna (Tenerife), y en el que, durante tres semanas, participan 45 especialistas, entre artistas, críticos y gestores, hasta su clausura el 4 de diciembre.El escultor Martín Chirino, director del Centro Atlántico de Arte Moderno, que participa en el módulo Coleccionismo del arte, da cuenta de "la doble encerrona" que padecen los museos para su adquisición de obra de arte. "Sus espacios se rigen por criterios de permanencia decimonónicos, que no se corresponden con la caducidad, material o conceptual, de las más novedosas propuestas. Y, paradójicamente, los que serían sus destinatarios naturales, las obras de los artistas más consagrados -las de los clásicos de la modernidad-, resultan de una carestía prohibitiva". En el mismo bloque participa el crítico Carlos Díaz-Bertrana, director del Instituto Óscar Domínguez de Arte y Cultura Contemporánea, quien acusa "la improvisación" que impera en el coleccionismo institucional español.


























































