La Junta establece una tasa por los servicios de extinción de incendios
El Consejo de Gobierno aprobó ayer el proyecto de ley de Prevención y Lucha contra Incendios, cuya principal novedad radica en el establecimiento de una tasa por la prestación del servicio de extinción por parte de la Junta de Andalucía. Los precios que cobrará la Administración a los propietarios de los montes por apagar el fuego van desde las 10.200 pesetas a la hora que costará un retén a las 71.810 pesetas que valdrá la intervención de un helicóptero. Las corporaciones locales estarán exentas de pago, mientras que se establece dos tipos de bonificaciones para los dueños de los terrenos afectados por el incendio: del 25% para los propietarios que se integren en las agrupaciones de defensa forestales, organismos de nueva creación; y del 75% para aquellos que cumplan con todas las medidas de prevención que prevé la ley. El consejero de Medio Ambiente, José Luis Blanco, afirmó ayer que la intención del Gobierno regional al imponer esta tasa no es la de "recaudar fondos", sino la implicar a los titulares de los montes en las labores de prevención de incendios, ya que el 37,4% de los siniestros ocurridos en Andalucía en lo que va de año son por causas intencionadas y un 29% por negligencia. El proyecto de ley recoge igualmente la prohibición de recalificar el suelo afectado por el siniestro, orden que ya figura en la ley Forestal andaluza y en otras normas de inferior rango, pero que se ha redactado de forma que no haya dudas jurídicas. El texto prevé sanciones que van desde las 10.000 pesetas a los 75 millones para los infractores de ley, así como la obligación de reparar y de pagar indeminizaciones por los daños causados.


























































