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Atxaga crea a Bambulo, un divertido perro que se pasea por la Historia

"La literatura infantil permite una mayor libertad", dice el escritor

Bambulo es un perrillo sin raza ni pedigrí, poco convencional y entrañable, que vive tranquilamente en Bilbao hasta que descubre que tiene un pasado y decide investigarlo. Creado por el escritor Bernardo Atxaga y por el ilustrador Mikel Valverde, es el protagonista de Las bambulísticas historias de Bambulo (Alfaguara), una nueva serie cuyos dos primeros títulos, Primeros pasos y La crisis, acaban de aparecer.

Un buen día, Ariadna, Jon y Ainhoa arrastran a su reticente perro Bambulo a una biblioteca, y allí descubre un libro: Grandes episodios de la gran familia Bambulo. "Adelante Bambulo, un libro no hace daño", le dice Ariadna. Le hace caso: es la historia de su familia. El libro reproduce un cuadro, Bambulillo medio hundido en la arena. La expresión de angustia de su antepasado le llena de angustia, ¿qué le pasó? Quiere saberlo, conocer quiénes fueron sus grandes antepasados, deja a la familia y se va a Madrid. Convertido en "investigator, historiator y korrektor", Bambulo lleva a los jóvenes lectores por un poco convencional y estimulante paseo por la Historia."Es una aproximación confianzuda a la Historia. También hablo de la Eneida, de Virgilio, de episodios que me impresionaron de niño y que conservo en la memoria, como el de Daniel y los leones", dice Atxaga. En este caso, se trata de Daniel y los perros, y quien le salva es Bambulko, uno de los antepasados de Bambulo. También fueron parientes suyos Bambulegui, que estuvo en la Santa María con Colón; Menelipo Bambulo, que salvó a Ulises del canto de las sirenas; Bambulides, que participó en la maratón, o Bambulsson, el único perro que sobrevivió de la traílla que llevaba a Amundsen y Scott en su conquista al Polo Norte. "Aburrido como estoy de fútbol y bodas, trato en estos libros de que las personas circulen por sitios que parecen olvidados, como museos o bibliotecas. Se minusvalora ese mundo de héroes cultos. Estoy hasta la coronilla de los héroes de músculos".

¿Por qué Atxaga ha elegido a un perro para llevar a los jóvenes lectores de paseo por la Historia? "Partimos de dos ideas. Primero, porque es el animal posmoderno por excelencia, no como los erizos o las tortugas, que parecen de hace mil años. Pla decía que no es un animal, que es un comensal. Y, después, porque tienen un punto de antisocial".

No es la primera vez que Atxaga y Valverde utizan a un perro para sus historias infantiles: Sola es una perrita que ha centrado Sola y los leones y Sola los jabalíes (SM). "Eran libros más para niños. Sola es mucho más ingenua".

Bambulo, desde luego, es menos dulce y mucho más impertinente. "Es que es de Bilbao, muy echado para adelante", aporta Valverde. "Creo que Bambulo tiene cierta extravagancia, como una forma de defensa contra el mundo. Siempre he creído que la extravagancia es una forma de protesta ante la vida tal como es. Es muy poco convencional, no sería admitido en bodas pequeñoburguesas o granburguesas".

Bambulo nació de Markoni. "Mikel y yo nos inventamos una agenda escolar buena, que sirviera para conocer la sociedad, para mostrar Bilbao, a través del perro Markoni. De ahí nació la idea de hacer esta serie. Hemos trabajado mucho juntos. He tenido la suerte de contar siempre con ilustradores de vanguardia. En mis primeros libros infantiles, con Juan Carlos Eguillor, y ahora con Mikel, que hace cómics desde los 19 años".

En Las bambulísticas historias, Atxaga combina documentos, cartas, postales, narraciones de Bambulo, todo organizado por el secretario del perro. "En Un espía llamado Sara ya introduje unos falsos epílogos. La literatura infantil me permite una mayor libertad para experimentar de una manera menos comprometida". El lenguaje es eficaz e innovador: no hay hombres ni mujeres, niñas ni niños, sólo "individualidades". "No he querido hacer separaciones entre mayores o niños, hombres o mujeres. Me gustan las lenguas que no tienen masculino ni femenino".

Bambulillo y Goya

La aventura que abre el primer libro, Bambulo. Primeros pasos, es fascinante. El perrillo se va al Museo del Prado para averiguar qué le sucedió a su antepasado Bambulillo, el que aparecía medio hundido en la arena en un cuadro de Goya. Bambulo llega a la conclusión de que el verdadero título es Bambulillo contemplando los fusilamientos de mayo. "Es muy enigmático [El título que le dio el pintor es Perro semihundido en la arena] y existe la teoría de que quizá formaba parte de los fusilamientos".Atxaga confía en que Las bambulísticas historias de Bambulo despierten el interés de los niños de los niños de 10 o 12 años y les inciten, por ejemplo, a ver ese cuadro de Goya. "He tratado de hacer literatura infantil en serio, pensando en que los lectores llegarán a divertirse. Espero que entren en ese registro de humor".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de noviembre de 1998