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La Guardia Civil no se cree el informe de la Generalitat sobre los incendios forestales

Los expertos en incendios forestales de la Guardia Civil no dan crédito al informe que los Agentes Rurales, dependientes del Departamento de Agricultura, han elaborado sobre las posibles causas del incendio originado el pasado 18 de julio en Aguilar de Segarra. De acuerdo con la versión de los Agentes Rurales, la causa más probable del inicio del fuego de Aguilar de Segarra fue un cortocircuito originado en una línea de alta tensión de Fecsa, cuyas chispas prendieron en el sotobosque. El domingo día 19, este fuego, al juntarse con el de Cardona, provocó el segundo mayor incendio del siglo en Cataluña al calcinar 26.000 hectáreas de bosques, cultivos y matojos. Antes de juntarse con el de Cardona, el incendio de Aguilar de Segarra tuvo tiempo de arrasar unas 6.000 hectáreas. Jordi Peix, director de Medio Natural, reafirmó ayer la tesis del cortocircuito y añadió que el fuego de Cardona, "el mayor, fue intencionado, como otros seis que hubo durante el verano en el Berguedà". Por su parte, Joan Rosell, vicepresidente de Fecsa, en declaraciones a TV-3, negó que las líneas eléctricas fuesen la causa de los incendios del pasado verano. Aunque no descartó ninguna responsabilidad, Rosell afirmó: "Creemos que en este caso no se produjo por culpa de la línea eléctrica". En medios de la Guardia Civil se señalaba ayer que los Agentes Rurales de la Generalitat no son expertos en policía científica, por lo que difícilmente tienen los medios y los conocimientos técnicos para determinar el origen y las causas de los incendios. El instituto armado añadía que, en muchas ocasiones, son los propios forestales los que, cuando son requeridos para hacer peritajes sobre fuegos, remiten a la Guardia Civil. Sumario El informe de los agentes de la Generalitat obra en poder de la juez desde el pasado 5 de septiembre, cuando, junto con otros informes y pruebas, se incorporó al sumario sobre los fuegos. Asimismo, la juez y el fiscal, pese a las conjeturas que avanza el informe de los forestales, mantienen la prisión provisional para los dos jóvenes detenidos por provocar los pequeños fuegos que, tras coger empuje y potencia, acabaron calcinando los bosque de las comarcas centrales de Cataluña. Se trata de Josep Maria Puig y Josep Maria Fernández, ambos de Puig-reig, acusados por la Guardia Civil de ser los autores de los fuegos intencionados que acabaron calcinando 26.000 hectáreas, 11.000 de ellas de espesos bosques.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de octubre de 1998