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CRISIS FINANCIERA MUNDIAL

"Aprovechar" la reforma fiscal para reducir costes laborales

El Gobierno español admitió ayer por primera vez y por boca del secretario de Estado de Economía, Cristóbal Montoro, que la crisis financiera puede obligar a revisar a la baja el crecimiento del 3,9% previsto para 1999. La CEOE y el ex asesor presidencial José Barea dicen que se debe rebajar en 0,2 y 0,4 puntos, respectivamente. Montoro también pronosticó que la crisis provocará más devaluaciones en Latinoamérica tras las de Colombia y Ecuador. Ayer, los mercados vivieron una jornada tranquila, con pérdidas moderadas en Madrid (0,88%). En Rusia se han reanudado las negociaciones con el FMI para desbloquear el préstamo de 600.000 millones de pesetas.

El Ministerio de Economía ha recuperado el pulso de sus advertencias de la pasada primavera respecto de los salarios. Nada más aprobarse el nuevo impuesto sobre la renta, Economía dijo que la rebaja fiscal debería ser tenida en cuenta y que los salarios tendrían que fijarse de acuerdo con los objetivos europeos.La protesta sindical fue tan ruidosa que el ministerio suavizó sus pretensiones. Sin embargo, al presentar antes del verano su previsión de inflación para 1999, Economía optó por el 1,8%, un objetivo admitido como ambicioso. De momento, los sueldos de los funcionarios y las pensiones se han fijado con esta subida.

Ahora, tras desatarse la crisis financiera internacional, ese 1,8% parece incluso insuficiente como objetivo salarial. El secretario de Estado de Economía, Cristóbal Montoro, en su discurso [escrito] ayer ante el Congreso, señaló que los salarios ahora crecen el 2,5%, pero que para el año próximo "es imprescindible fijar crecimientos salariales que sean compatibles con la evolución de los costes laborales unitarios de nuestros socios comunitarios".

Salarios europeos

Para ello, añadió, "será necesario que los salarios no crezcan más que la suma de la productividad, más aquella inflación que se considere que no va a mermar de forma decisiva la competitividad de la economía española". El último dato conocido de inflación media de la UE, relativo a julio pasado, la situaba en el 1,5%, y la española, en el 2,3%.Otro argumento que ayer Montoro volvió a utilizar es el de la rebaja fiscal. En su discurso explicó que "ha de tenerse en cuenta que en 1999 todos los trabajadores españoles se verán beneficiados por una reducción de su tipo impositivo medio en el IRPF, por lo cual, los salarios netos que percibirán aumentarán desde enero con motivo de la reducción de las retenciones fiscales practicadas".

Por esta razón, añadió, "aquellos sectores que necesiten mayor grado de flexibilidad en la fijación de sus retribuciones laborales podrían aprovechar esta circunstancia para mejorar su posición competitiva en función de sus costes laborales unitarios".

Preguntado después, Montoro aclaró que se trata de que la negociación salarial se adapte a la situación de cada empresa, diferente según tenga beneficios o no.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de septiembre de 1998