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Reportaje:

Los nuevos casos de niños criminales desbordan el sistema penal de EEUU

Uno de los autores de la matanza de Arkansas quedará libre dentro de cuatro años

Los últimos crímenes protagonizados por niños que aún no han cumplido ni los diez años ha provocado un debate en EEUU sobre su sistema penal. ¿Qué hay que hacer con un niño de siete años capaz de matar a una pequeña de once? Un juez de Chicago le ha internado a él y a su amigo, de ocho años, en un centro psiquiátrico. No hay centros de reclusión para edades tan tiernas. Mientras, los otros dos pequeños delincuentes, de doce y catorce años, ya están en un centro de reclusión, pero el mayor de ellos quedará libre dentro de cuatro años, al cumplir los 18.

Es prácticamente seguro que la sentencia contra los dos niños de Chicago de 7 y 8 años que mataron a Ryan Harris, de 11, sea similar a la impuesta a los menores de Arkansas (que mataron a cuatro alumnos y una profesora de su colegio), dado que las leyes de Illinois son iguales en sus límites de edad: reclusión de los pequeños hasta los 21 años. El nuevo problema planteado en Chicago es que ninguno de los acusados puede ingresar en un centro de menores hasta que no cumpla los 10 años. El juez podía haberlos enviado a casa, pero decidió que el delito era suficientemente grave como para apartarlos provisionalmente del entorno familiar.Con los resultados en la mano del examen psiquiátrico que se está haciendo a los presuntos criminales, el juez decidirá si permanecen en el centro médico hasta el juicio o si los envía a sus familias con la obligación someterlos a tratamiento.

El más pequeño de los dos es, según los padres de sus amigos del colegio, un niño "agresivo pero cariñoso". Al de 8 años lo describen como "tímido y excelente estudiante". Ninguno de los dos había causado antes problemas graves. Sus declaraciones parecen confirmar que no premeditaron asesinar a la Ryan, aunque reconocen que querían quitarle la bicicleta. Cuando la víctima perdió el conocimiento (murió minutos después asfixiada al taparle la boca con la ropa interior que le quitaron) los acusados se llevaron la bici, pero luego la dejaron en un barranco.

La abogada del más pequeño, Elizabeth Tarzia, aseguró que los chicos parecen "chavales normales" y que repiten que quieren estar "con papá y mamá". Los acusados fueron interrogados en la comisaría sin que sus padres estuvieran presentes, lo que podrá ser usado en su defensa durante el juicio.

La mayoría de los expertos en psicología infantil citados por los medios de comunicación consideran que a esas edades los niños no saben lo que es en realidad la muerte, porque desconocen el concepto de lo que es "para siempre". Distinguen entre lo bueno y lo malo, pero ignoran que un asesinato es irreversible.

Libertad a los 18

Mientras , los dos autores de la matanza de Arkansas han sido condenados a la máxima pena que contempla la legislación de ese Estado para criminales tan jóvenes. La sentencia ordena que a sus 12 y 14 años sean recluidos en un centro de menores hasta que cumplan 21, aunque lo más probable es queden en libertad a partir de los 18. No será el caso para los dos pequeños de Chicago, donde sí hay centros de reclusión previstos para culpables de crímenes cometidos en edad infantil.El hecho de que el mayor de los condenados de Arkansas quede libre dentro de sólo cuatro años ha motivado la protesta de algunos familiares de las víctimas. El mayor cumplía 14 años el día que el juez dictó sentencia contra él. Durante el juicio, pidió perdón y trató de disculparse a sí mismo: "Pensé que íbamos a disparar a la gente por encima de sus cabezas, no pensábamos que nadie iba a resultar herido". Estuvo al borde de las lágrimas mientras su amigo de doce (cumplidos el martes) no mostraba ninguna emoción. El padre de este último, que inculcó a su hijo la pasión por las armas de fuego, anunció su intención de recurrir la sentencia. Y añadió que su hijo debía ser castigado, pero "no en un centro de menores lleno de violencia y en el que puede ser violado".

La foto de este niño empuñando una pistola y vestido de camuflaje dio la vuelta al mundo a los pocos días del suceso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de agosto de 1998