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Violar y matar antes de los 10

La violencia infantil no es un fenómeno exclusivamente estadounidense, aunque es allí donde las estadísticas son más escalofriantes y donde el problema se ha recrudecido. Pero también en otros países niños de 10 años y aún de menos han protagonizado asesinatos, palizas y violaciones.En 1993 la imagen de James Bulger, un niño británico de dos años, saliendo de un centro comercial de la mano de uno de sus asesinos dio la vuelta al mundo. Gracias a la cámara de seguridad de unos grandes almacenes, los dos autores de esa muerte, de sólo 10 años, fueron identificados. Si hubieran tenido un año menos no hubieran sido juzgados. Ambos fueron condenados a cadena perpetua y ahora cumplen sus penas, que serán reevaluadas cuando cumplan 21 años, en dos centros de menores del noroeste del país. El mismo juez encargado del caso recomendó que como mínimo cumplieran ocho y diez años de internamiento.

Nueve y diez años tenían los cinco niños, también británicos, que aprovecharon un recreo para violar a una compañera de clase en los lavabos de su colegio londinense, en 1997.

Un año antes, dos niñas suizas de cinco años sufrieron abusos sexuales por parte de otros cinco menores de entre ocho y nueve años. Fueron juzgados por un Tribunal de Menores y tres de ellos, declarados culpables. Pero no entraron en la cárcel, sino que tuvieron que seguir un tratamiento especial ambulatorio.

Son tres ejemplos que demuestran que los niños, incluso menores de 10 años, pueden matar y violar y de que cada país se enfrenta de una forma diferente al problema de la delincuencia infantil. Reino Unido, quizá el país desarrollado con una justicia juvenil más severa, cuenta desde abril con una cárcel de alta seguridad para menores reincidentes, algo impensable en España donde, por otro lado, no se encuentran asesinos tan pequeños. Lo que sí admiten los expertos es que la violencia escolar, casi siempre en forma de bandas que extorsionan o apalean a sus compañeros, ha aumentado en los últimos años.

Los sistemas judiciales coinciden en que los menores delincuentes no pueden ser juzgados como adultos, pero algunas administraciones estudian ya la posibilidad de rebajar la edad penal.

Es el caso de algunos Estados que, como Arkansas (Estados Unidos), no saben qué hacer para que sus pequeños delincuentes se reinserten y que, además, se enfrentan a una opinión pública cada vez más favorable a endurecer las penas. No es así en España, donde los menores de 16 años están exentos de responsabilidad criminal, aunque pueden ser recluidos en centros especiales a partir de los 12.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de agosto de 1998