Las comunidades del PP se rebelan contra Fomento por el retraso del Plan de Vivienda

Los representantes de Vivienda de las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular han hecho llegar a los responsables del Ministerio de Fomento su descontento por el "retraso" y la "excesiva relajación" en la puesta en marcha del Plan de Vivienda 1998-2001. Así se lo expresaron varios directores generales de Vivienda autonómicos en una reciente reunión celebrada en Madrid al director general de Vivienda, Arquitectura y Urbanismo, Fernando Nasarre, y al responsable popular de Vivienda en el Congreso de los Diputados, Luis Ortiz.

En la reunión con representantes del PP de las comunidades autónomas, tanto en las que la formación gobierna como en las que está en la oposición, hubo más que un cambio de impresiones entre los cargos populares de las autonomías y el Ministerio de Fomento. Los representantes autonómicos discreparon abiertamente con Nasarre, que hizo de interlocutor, y le apremiaron a acelerar las negociaciones con las comunidades autónomas. Además, expusieron que los promotores ya han empezado a criticar abiertamente el retraso, que puede superar de largo los seis meses.El Plan Nacional de Vivienda se cerró en la reunión sectorial del pasado 23 de marzo celebrada en Valencia. Posteriormente a este encuentro, el Consejo de Ministros aprobó el 12 de junio el plan definitivo, que prevé un total de 485.000 actuaciones (en adquisición, alquiler o rehabilitación de viviendas) y que movilizará unos 2,7 billones de pesetas en créditos y requerirá una inversión del Estado de unos 100.000 millones de pesetas, de acuerdo con las estimaciones del ministro Rafael Arias Salgado.

Sin embargo, El Plan Nacional de Vivienda no se puede llevar a la práctica porque las comunidades no han cerrado con Fomento sus convenios respectivos y tampoco han podido elaborar su propia normativa para poder hacerlos efectivos. Unos convenios que todavía no están firmados cuando, en cambio, la distribución de los recursos financieros está en marcha, ya que el concurso entre las entidades bancarias para poder hacer efectivos los préstamos ya está en la calle.

Para evitar un vacío entre los dos planes, el ministerio ha aprobado de forma transitoria una prórroga temporal que permite la vigencia del último plan de vivienda hasta que se apruebe el que ahora se negocia. Esta medida fue una de las disposiciones del Ejecutivo central que más molestó a los responsables del PP de vivienda en la comida de trabajo del pasado 17 de julio. El Plan de Vivienda también ha recibido críticas de los bancos y cajas de ahorro, que estiman que el real decreto que debía regularlo adolecía de falta de transparencia y aumentaba el intervencionismo del Gobierno. El sector financiero esperaba justamente lo contrario.

El malestar con Fomento de las comunidades del PP también puede extrapolarse a las autonomías que están dirigidas por otras formaciones, como sucede en Cataluña o Andalucía, donde el sector reclama desde hace meses la puesta en marcha del nuevo Plan de Vivienda. Consideran "inexplicable" el retraso de un plan que tiene que pactarse comunidad a comunidad y que al paso que discurren las conversaciones difícilmente podrá cerrarse antes de fin de año, admiten diversos medios próximos al Partido Popular.

Desde el PP se recuerda que el último plan, todavía bajo el Gobierno socialista de Felipe González, se cerró en un mes a pesar de que ya había más de media docena de comunidades autónomas gobernadas por el PP. "El acuerdo se cerró en diciembre de 1995 y en enero de 1996 ya estaba en la calle. Ahora hemos cerrado el pacto en marzo y estamos en el mes de agosto y aún no sabemos a qué atenernos", señalan varias personas presentes en la reunión del pasado 17 de julio.

El sector de la construcción reconoce que el retraso del plan ha pasado inadvertido por la bonanza económica y por los bajos tipos de interés. "Si la coyuntura económica fuera mala, los promotores estaríamos a las puertas del ministerio", apuntan fuentes patronales de la construcción, que muestran su sorpresa por la falta de respuesta de la oposición socialista por el retraso del Ministerio de Fomento. "Nos llama la atención que ni la responsable de vivienda socialista, Cristina Narbona, ni el propio José Borrell pidan explicaciones a Arias Salgado en un tema en el que el PP fue muy beligerante cuando ambos estaban en el Ministerio de Obras Públicas", añaden.

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