Unos científicos utilizan el veneno de una víbora africana para un tratamiento de males cardiacos

Los primeros ensayos clínicos con el tirofiban han concluido "exitosamente"

El arsenal de fármacos cardiológicos se ha enriquecido con un nuevo tratamiento obtenido de la fuente más inesperada: el veneno de una letal víbora africana. La sustancia, denominada tirofiban, ha pasado exitosamente los primeros ensayos clínicos. En consecuencia, la Agencia Federal del Medicamento de Estados Unidos aprobó hace unas semanas su utilización médica para ciertas indicaciones, como la angina de pecho y el infarto.Su acción terapéutica consiste en impedir que las plaquetas se aglutinen y formen coágulos susceptibles de atascar los vasos sanguíneos. Al interferir en su formación, la droga puede prevenir el desencadenamiento de un ataque cardiaco. Fármacos similares vienen siendo administrados a enfermos que han sido objeto de angioplastia -una cirugía reparadora de la oclusión arterial- con el fin de evitar un nuevo cierre de las venas."Pero la eficacia del fármaco tirofiban se perfila tan promisoria que podría ahorrarles a algunos pacientes el tener que pasar por el quirófano", señala el cardiólogo español Valentín Fuster, director del Cardiovascular Institute del Mount Sinai Medical Center de Nueva York. Semejante poder anticoagulante es un desarrollo del veneno de la víbora de Escamas de Sierra, un ofidio de África que mata a sus presas causándoles una hemorragia imparable.

En el análisis del veneno, hecho por farmacólogos estadounidenses, se logró identificar una proteína anticoagulante. Diez años de investigaciones hicieron falta para que el hallazgo desembocara en un medicamento de probada eficacia.

El resultado es una sustancia capaz de inhibir el aglutinamiento de las plaquetas mediante el bloqueo de ciertos receptores de la superficie de dichas células sanguíneas.

En dos estudios publicados recientemente en el New England Journal of Medicine se observó que su administración conseguía una reducción del 32% del riesgo de muerte, ataque cardiaco o isquemia en enfermos con angina inestable. "Tirofiban es un fármaco que abrirá la puerta a nuevos tratamientos para estadios previos del ataque cardiaco o para el ataque mismo", comentó Fuster a propósito de los dos estudios.

Investigación hormonal

Unas investigaciones hechas en hospitales estadounidenses sobre la hormona llamada angiotensina han dado como resultado una nueva generación de fármacos. Estos medicamentos son capaces de disminuir en un 46% los ataques al corazón, informó Efe.Carlos Ferrairo, cardiólogo y responsable de la investigación, dijo que la hipertensión es la causa número uno de los ataques al corazón y "la angiotensina es la hormona que participa o es responsable de la hipertensión". Es decir, que al inhibir la actuación de esta hormona, se puede controlar la tensión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 05 de julio de 1998.

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