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Un ensayo alerta de los peligros de extender la sociedad del espectáculo

La sociedad médiatica está disparando el gusto por la diversión y, en consecuencia, se está infantilizando. Es la tesis que defienden la periodista Mercedes Odina (Barcelona, 1959) y el pintor Gabiel Halevi (El Ferrol, 1944) en El factor fama, libro finalista del Premio Anagrama de ensayo, que se presentó ayer en Barcelona."La revolución industrial produjo un grave impacto sobre el medio ambiente que se asumió inicialmente como algo connatural, pero después surgieron las críticas para tratar de reducirlo. La revolución de los medios de comunicación ha provocado un nuevo impacto, el de la extensión de la ley del espectáculo a todos los campos de la sociedad y de la cultura, y es necesaria una corriente crítica para remediarlo", afirma Odina.

"A partir de la generalización de los medios electrónicos, el reconocimiento social se produce en función del reconocimiento facial; el talento ya no es necesario", afirma Odina. "Antes para ser famoso había que hacer algo, ahora basta con aparecer en los medios".

Como ejemplo de la extensión de la sociedad del espectáculo a campos que en principio le son ajenos, Gabriel Halevi subraya: "Al político se le crea la necesidad de ser actor. Y un actor, por el hecho de haber hecho una película de éxito, puede verse convertido en representante de las Naciones Unidas de alguna causa".

Aunque juzgan muy difícil deshacer esta veneración general por el entretenimiento y la distracción, los autores de El factor fama se muestran esperanzados de que la crítica hacia la actual lógica de los medios se irá extendiendo progresivamente y logrará dar sus frutos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de junio de 1998