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LA DIPLOMACIA DEL FÚTBOL

Los ultras derriban en el Parlamento a un ministro clave del Gobierno iraní

El presidente iraní, Mohamed Jatamí, perdió ayer su primer partido frente a la oposición conservadora. Por 137 votos a favor, 128 en contra y cinco abstenciones, el Parlamento aprobó una moción de censura contra el moderado ministro del Interior, Abdulá Nuri, al que los conservadores acusan de fomentar la inseguridad social. Tras la reprobación, Jatamí nombró a Nuri vicepresidente de Desarrollo y Asuntos Sociales. Para sustituir al ministro censurado, Jatamí designó a un hombre de su confianza, Mustafá Tahzade.

La decisión de Jatamí de mantener a Nuri a su lado en el Gabinete no está sometida al dictamen parlamentario, ya que, según la Constitución iraní, el presidente tiene la potestad de nombrar a sus vicepresidentes sin tener en cuenta el parecer de la Cámara.El fracaso de la alianza entre izquierdistas y moderados a la hora de frenar la ofensiva de los ultras contra el Gobierno de Jatamí abre serios interrogantes sobre su futura capacidad de acometer las reformas para las que recibió el mandato de las urnas.

El propio Jatamí ha quedado en entredicho al haber respaldado plenamente a su ministro. «Su ausencia del Gabinete sería perjudicial para el Gobierno y para el país», declaró el presidente el pasado jueves, cuando aún había cierto margen de maniobra para convencer a los diputados independientes (un 20% de la Cámara) de que no respaldaran la moción de censura del ala conservadora (un 40%). Pero ni siquiera la reunión in extremis llevada a cabo el sábado en la mezquita de Salmán Farsi entre varios diputados y miembros del Gobierno logró el número de votos necesarios.

«El próximo será Mohayerani», manifiesta con pesimismo A., un teheraní que, como muchos compatriotas, siguió con interés el debate por la radio. Se refería a Ataolá Mohayerani, el ministro de Cultura y portavoz gubernamental, que, junto a Nuri y el alcalde de Teherán, Golamhusein Karbachí, constituyó el principal apoyo electoral de Jatamí. El alcalde afronta actualmente un proceso judicial por malversación de fondos que sus partidarios atribuyen a una mera maniobra política para desalojarle del poder. Además, en las últimas semanas, una serie de querellas están intentando silenciar algunas de las voces periodísticas surgidas en el último año.

«El objetivo último es que en unos meses Jatamí se vea obligado a dimitir él mismo», opina Esatolá Sajaví, un intelectual demócrata que dirige la revista mensual de reflexión política Irán-e Fardá (El Irán del Mañana). En su opinión, «hay una campaña para convencer a la población de que este Gobierno no es capaz».

Opiniones parecidas comparten el director de Yameá ( Sociedad ) , el periódico que ha simbolizado el nuevo clima de apertura promovido por Jatamí y que ahora se encuentra pendiente de una decisión judicial sobre su cierre, y el secretario general del Movimiento por la Libertad de Irán, un partido de oposición al régimen, tolerado, aunque con muchas restricciones.

Desde orígenes intelectuales tan variados, así como de los jóvenes y las mujeres, recibió Jatamí un mandato de cambio hacia una sociedad más abierta y tolerante. Sin embargo, los conservadores, que hace un año perdieron las elecciones, controlan el Parlamento, el poder judicial, y las fuerzas de seguridad, y desde ahí intentan recuperar las riendas del país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de junio de 1998

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