CRISIS EN ASTURIAS

Marqués impulsa una investigación sobre el hombre de confianza de Cascos en Asturias

El presidente de Asturias, Sergio Marqués, agilizó ayer la puesta en marcha de una comisión de investigación parlamentaria que afecta al presidente regional del PP, Isidro Fernández Rozada, su principal enemigo político y hombre de confianza de Francisco Álvarez Cascos en Asturias. La decisión impulsa una iniciativa del Parlamento regional para indagar posibles irregularidades en la Caja de Asturias y que llevaba medio año paralizada. Marqués relevó ayer a los dos consejeros de su Gobierno que habían dimitido el lunes. Un gesto que para el PP equivale a su exclusión del partido.

Más información

Pero Marqués no se limitó a cubrir los huecos de su Ejecutivo y pasó al ataque. Convocó al Consejo de Gobierno y aprobó la contratación de 65 proyectos de obras con una inversión de casi 43.000 millones de pesetas, el doble de las licitadas en todo un año en ejercicios anteriores. Además, declaró que quiere continuar al frente del Principado "como mínimo hasta junio de 1999", fecha de las elecciones autonómicas.Entre tanto, Isidro Fernández Rozada aseguró a este diario que ni él ni nadie de su entorno ha pedido u obtenido crédito alguno de Caja de Asturias, en contra de lo que parece apuntar la decisión de Marqués de impulsar la investigación sobre esa entidad.

Sergio Marqués convocó a su Gabinete a las nueve y media de la mañana para la toma de posesión de los dos nuevos consejeros, que completan así un Ejecutivo con media docena de carteras. Ninguna otra autoridad institucional o política asturiana acudió al acto. El presidente dio la bienvenida a los nuevos consejeros, el de Cooperación, Leonardo Verdín, y el de Agricultura, Manuel Fernández, y aprovechó para lanzar un mensaje, en unos momentos que él mismo calificó de "difíciles e incluso insoportables": "Poned siempre y delante de cualquier otra consideración los intereses de Asturias".

El presidente fue condescendiente con los altos cargos que le han abandonado. Defendió que lo hicieron bien durante su mandato y lamentó que hayan antepuesto a Asturias otra palabra, en alusión al PP. Y finalizó con una frase que disipaba dudas sobre su continuidad en el cargo: "Con las miserias no se debe hacer otra cosa que echárselas al hombro y seguir caminando como si no existieran".

Por la tarde, en los pasillos del Parlamento, resaltó que se siente "fuerte" y con ánimos para gobernar hasta junio de 1999, fecha de las elecciones autonómicas.

Los dos nuevos consejeros juraron sus cargos recordando los mandatos que les impone la Constitución y el Estatuto de Autonomía, sin citar al PP. Para el consejero de Cooperación, el nuevo hombre fuerte en el Gobierno asturiano, ayer fue su día. Hace una semana fue cesado como portavoz parlamentario del PP por su afinidad con Marqués. Ayer, éste premió su fidelidad nombrándole vicepresidente y portavoz.

Marqués demostró que está dispuesto a apretar el acelerador de las inauguraciones y de su presencia en actos públicos. Por la tarde, compartió mesa, en el Patronato de los Premios Príncipe de Asturias, con otro de sus adversarios más furibundos en el PP asturiano, el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo. Juntos fallaron el Premio de la Concordia.

El Ejecutivo de Marqués quiso demostrar que va a seguir trabajando como si nada hubiera ocurrido, y para acreditarlo escogió un tema importante en la región. La semana pasada había pactado con el Gobierno central la transferencia de los fondos para la minería, que distribuirán en Asturias miles de millones procedentes de la UE para paliar la crisis industrial. En siete días, el Gobierno de Marqués ha resuelto los expedientes de 65 proyectos, con una inversión de 42.800 millones de pesetas. El consejero de Fomento, Juan José Tielve, desencadenante de esta crisis política, aseguró que es la mayor inversión efectuada en un solo día en Asturias.

El portavoz no quiso precisar con qué grupos políticos pretende pactar el Gobierno los presupuestos de 1999, que estudió ayer. Tanto Marqués como Leonardo Verdín han pasado ya al Grupo Mixto, e igual suerte correrán los otros tres diputados populares que les apoyan. El PP se quedará con 16 parlamentarios, el PSOE con 17, IU con cinco, y el Grupo Mixto con siete.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de junio de 1998.

Lo más visto en...

Top 50