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Muere de dos disparos un vecino de El Ejido que denunció amenazas

Dos disparos de escopeta acabaron ayer con la vida de Miguel Manzano, de 36 años, en el interior de su cortijo del barrio de Tarambana, en El Ejido (Almería). El cuerpo, con dos impactos en el estómago y el hombro, fue descubierto por un vecino, que alertó a la Guardia Civil de su hallazgo. En el lugar del suceso había rastros de un tercer disparo, alojado en la cerradura de la puerta, que permitió al atacante el acceso a la vivienda. Aunque desde ámbitos policiales prefieren no aventurar hipótesis ni relaciones precipitadas, la víctima era conocida en medios judiciales y policiales por el conflicto que mantenía con su ex esposa debido al régimen fijado para visitar a su hija, una niña de siete años. Miguel Manzano había denunciado en más de una ocasión a su antigua cónyuge y algunos familiares por proferir amenazas de muerte contra él. En una de ellas aseguraba que un hermano de su ex esposa había tratado de atropellarlo con el coche. En otra ocasión apoyó su denuncia con un vídeo, donde quedaba constancia de la actitud agresiva de su antigua esposa hacia él. En los tres años que median desde su separación, el agricultor vivió, por las visitas a su hija, continuos choques con la familia materna, que impedía a veces los contactos regulados por orden judicial. Hace un año, el agricultor decidió encadenarse a la puerta del juzgado de El Ejido para exigir que se cumpliese el régimen establecido, aunque su protesta no solucionó la disputa sobre sus contactos con la pequeña. La instrucción del caso ha sido asumida por la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de El Ejido, Rosario Alonso, que ayer mismo decretó el secreto del sumario. Las investigaciones están en manos de la Guardia Civil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de mayo de 1998