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La oposición conservadora vence en la segunda vuelta de los comicios en Hungría

La oposición conservadora del Partido Cívico Húngaro-Federación de Jóvenes Demócratas (FIDESZ-MPP) venció en la segunda vuelta de las elecciones legislativas celebradas ayer en Hungría. El escrutinio definitivo adjudicó a la derecha, encabezada por Viktor Orban, 148 de los 386 escaños del Parlamento, frente a los 134 que recibía el Partido Socialista (ex comunistas) del primer ministro Gyula Horn.

El FIDESZ-MPP, un partido de nuevo cuño, no podrá gobernar en solitario y deberá integrar en una coalición al Foro Democrático Húngaro (MDF, centro-drecha), que recibirá 17 escaños. Necesitará también contar con el apoyo del partido de base rural Pequeños Propietarios Independientes, que dispondrá de 48 actas parlamentarias. «Esta coalición puede ser la más probable, ya que los tres grupos van a sumar más de 200 diputados», explicó anoche el analista Andras Bozoki en la televisión estatal húngara. En el espectro político, la Alianza Liberal (coligada hasta ahora con los socialistas) se sitúa con 24 escaños y la extrema derecha de Justicia y Vida, con otros 14.La participación en los comicios llegó al 57,20% del censo electoral, un punto más que en la primera vuelta, a pesar del atentado que ensombreció el inicio de la jornada electoral. Al menos dos personas resultaron heridas al estallar un artefacto explosivo en la sede de un partido político.

El presidente de Hungría, Arpad Goncz, reconocía anoche que será «un gran problema» designar al nuevo primer ministro. «Es una situación interesante, y no puedo prever adonde puede conducirnos. La responsabilidad está ahora en manos de los dirigentes políticos, cuyas negociaciones deben comenzar inmediatamente», advirtió el jefe del Estado. El líder socialista Horn felicitó a Orban por sus buenos resultados, pero no reconoció su derrota. Un portavoz socialista avanzó incluso que su partido se ofrecía a liderar un coalición de gobierno. Orban por su parte, proclamaba anoche su victoria: «Los votantes han dicho que el país necesita un nuevo Gobierno en el nuevo siglo».

Con más del 38% de los votos, el FIDESZ-MPP ha dado la vuelta a los resultados de la primer vuelta de las legislativas, celebrada hace dos semanas, en las que el Partido Socialista obtuvo un 32% de los sufragios frente al 28% de los conservadores.

Los socialistas húngaros han gobernado en coalición con liberales en los últimos cuatro años, en los que han impuesto la austeridad en las finanzas públicas para recuperar la economía. Gyula Horn ha abierto la puerta al ingreso de Hungría en la UE, en el primer grupo de países candidatos, así como a su próxima incorporación a la OTAN.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de mayo de 1998

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