Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Bares madrileños muy sucios

No soy de Madrid pero vivo aquí desde hace años y me gusta mucho esta ciudad, su ambiente, la gente abierta y parlanchina, donde nunca te sientes forastero. Sin embargo, hay una cosa que no acierto a explicarme, y es la tremenda suciedad que reina en los bares de cañas.Durante las horas del aperitivo, entre las doce y las tres de la tarde, aproximadamente, es costumbre que la gente tire al suelo de los bares, bajo el mostrador, tanto las mondas de los alimentos o las cáscaras del marisco, como los mejillones, huesos de aceituna, servilletas de papel, palillos, residuos de todo tipo.

Esta costumbre no es civilizada, porque con ella se pone en peligro la salud de los demás y también la propia.

Como todo el mundo sabe, los gérmenes existen en esos residuos, de manera que si no hay limpieza inmediata, no sólo crece su nocividad, sino que además proliferan los insectos que se alimentan de ellos, aparecen hormigas, mosquitos, incluso animales más grandes, como ratones y ratas, que transmiten enfermedades.

La limpieza de los locales públicos no es algo gratuito, o una mera manía estética, es una verdadera necesidad que facilita la convivencia y la salubridad.

Por eso, creo que sería muy conveniente que esa práctica tan usual en los bares de Madrid desaparezca cuanto antes, ya que, además de todo lo dicho, afea los locales y degrada la calidad de vida de todos.

Mi denuncia no significa que los dueños de los bares no sean limpios, hay muchas pruebas de lo contrario, sino que lo que yo critico es esa rutina que les hace bajar la guardia pensando que se trata de una costumbre tan enraizada que no puede cambiarse nunca.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de mayo de 1998