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Martín Gaite novela el deseo de la gente de «cambiar de casa para cambiar de vida»

La autora publica "Irse de casa", una historia sobre la provincia

Carmen Martín Gaite (Salamanca, 1925) acaba de publicar en Anagrama -por sorpresa, como suele hacerlo- Irse de casa . Su editor, Jorge Herralde, la califica como «su novela más ambiciosa y lograda». La autora se centra en una ciudad de provincias, siguiendo el rastro de una triunfadora que regresa a sus orígenes desde Nueva York y se ve envuelta en un ambiente coral en el que ella es una presencia más. «No sé por qué, pero hay un momento en que la gente cree que cambiando de casa cambiará de vida», comenta Martín Gaite.

Irse de casa es la cuarta novela de Martín Gaite en estos años, los noventa, en los que parece estar dotada de una ambición literaria a toda prueba. Vinieron antes Nubosidad variable , La Reina de las Nieves y Lo raro es vivir , todas ellas marcadas por el éxito. «El título Irse de casa viene en esta ocasión porque todos los personajes de la novela tienen en común que quieren irse de casa», explica Martín Gaite. «De hecho, éste podría ser el título de casi todas mis novelas, aunque yo soy muy estable y llevo viviendo en la misma casa de Madrid desde 1953. No sé por qué, pero hay un momento en la vida en que la gente cree que cambiando de casa cambiará de vida».La protagonista de Irse de casa es Amparo Miranda, una diseñadora de modas de éxito, hija de madre soltera, que vuelve a una ciudad de provincias con la ambición de pasar desapercibida. «Los libros cambian a medida que los haces», reflexiona la autora. «Amparo se me fue convirtiendo en un ojo, se fue desleyendo en las vidas de los demás personajes. Ella se lleva sorpresas, como yo me las llevo cuando observo esas ciudades de provincias que cada vez se parecen más a las grandes ciudades. Todos tienen prisa por decir que son de allí de toda la vida, pero al mismo tiempo quieren irse...».

Descripciones surrealistas

Tiene interés Martín Gaite en subrayar que ella no hace juicios de valor en sus novelas. «Mi mayor interés es que todo quede bien escrito», insiste. Por otra parte, quizá para huir de suspicacias, no ha querido dar pistas sobre cuál es la ciudad de provincias retratada. «Puede ser cualquiera», dice. «De hecho he evitado escribir sobre si tiene río o mar para no dar pistas. He preferido enmarcar mis personajes en medio de unas descripciones casi surrealistas».Los personajes de Irse de casa , desde la aristócrata hasta los más humildes, le han salido a Martín Gaite «muy vivos». «Me gusta que sea así», afirma. «Antes que definir un personaje, prefiero que sea el lector quien se lo imagine a través de sus gestos y de sus palabras». «No me identifico con ninguno de ellos», añade, «y me gusta decir que me han salido dos o tres personajes masculinos muy fundamentales, como el chico de Madrid que va a vivir a provincias, el médico o el viejo filósofo».

Carmen Martín Gaite, a medio camino entre la coquetería y una sencillez muy cercana, se muestra encantada de tener lectores jóvenes, como comprueba cada año en la Feria del Libro, donde suele ser una de las estrellas. «Una amiga me decía hace poco: "Te has pasado al enemigo, ya que en tus novelas hay cada vez más jóvenes". Por favor, pero si yo nunca veo a los jóvenes como un enemigo», alega. «Me interesa cómo son y lo que dicen, y por eso escribo sobre ellos».

La fuerza y la viveza de su lenguaje las atribuye Martín Gaite a dos factores: al hecho de no recurrir al diccionario («no lo toco nunca») y a la formación que le dieron sus padres. «En mi familia había una importante tradición de contar historias», dice con orgullo, «y supongo que se ha debido de reflejar en la depuración del estilo».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de mayo de 1998