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DESASTRE ECOLÓGICO

El número de fincas afectadas supera las previsiones de Boliden

El equipo de peritos que tiene como misión evaluar las cosechas que se perderán como consecuencia de la riada tóxica ya tiene sobre la mesa las primeras cifras. Y las previsiones se han roto. El cálculo inicial en la negociación entre Boliden y los agricultores situaba en 2.000 las hectáreas afectadas, y en 1.500 millones de pesetas las compensaciones necesarias. El cálculo de los peritos certifica la desviación: se han inventariado 430 hectáreas de frutales, frente a las 200 hectáreas que se incluyeron en un principio.El trabajo del equipo de peritos continuará esta semana en fincas de girasol, trigo, algodón y arroz. Los técnicos -representantes de asociaciones agrarias, de la Consejería de Agricultura y de la empresa- no han tenido problemas para consensuar el primer informe sobre las cosechas de frutales afectadas. Las dificultades vendrán ahora. El resultado de la evaluación supone que Boliden tendrá que hacer frente al doble de lo calculado en un principio. «Hay más de 3.000 hectáreas afectadas», aseguraron fuentes de la asociación agraria Asaja, que rehusaron detallar en cuánto se elevarían las compensaciones: «Eso está en negociación». Las cuentas de la Consejería de Agricultura cifran en 15.000 kilogramos por hectárea la cantidad de frutos que van a perderse.

El principal motivo de la desviación en los cálculos consiste en que a las propiedades sobre las que pasó literalmente el lodo tóxico se han sumado posteriormente aquellas que se nutren de pozos que la Junta ha considerado contaminados. «Hay un acuerdo con Boliden para que en los próximos días se inicie la recogida de cosechas que ya estén en sus momentos de recolección», aseguró ayer en Aznalcázar (Sevilla) el consejero de Agricultura, Paulino Plata. El consejero detalló que serán trabajadores de la propia mina los que se harán cargo de la operación, dirigidos por los propietarios de las fincas. La corta de la mina abandonada de Aznalcóllar, adonde se están transportando los lodos tóxicos, será también el depósito de los frutos que se recojan.El consejero abundó en la iniciativa presentada el pasado sábado por el consejero de Medio Ambiente, José Luis Blanco: «El planteamiento desde Agricultura es que esa tierra se retire para siempre de cultivo, se compre y se hagan labores de restauración para convertir el cauce del Guadiamar en un corredor verde». Para ello, Plata aseguró que las administraciones anticiparían el dinero hasta que los tribunales decidan el grado de responsabilidad de Boliden.

No hay todavía ningún cálculo sobre el coste total de la compra de las más de 3.000 hectáreas de cultivo afectadas. Establecer los lindes reales de las fincas y el espacio de dominio público sería el primer problema en esta operación. «Se pagarían a precio de mercado», precisó Plata. Una hectárea de melocotoneros en Aznalcázar ronda ahora los cinco millones de pesetas. Y las asociaciones agrarias no creen que los propietarios accedan facilmente a desembarazarse de las tierras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de mayo de 1998