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Nativel Preciado publica un libro sobre todos los tipos de amistad

Amistad entre mujeres, entre hombres, entre gentes de distintos sexos, entre familiares; relaciones amistosas ocasionales o duraderas, clandestinas o públicas... Todas las variantes sobre un sentimiento que a todos preocupa, pero que pocos analizan, ocupan las páginas de Amigos íntimos (Temas de Hoy), de la periodista Nativel Preciado. «Desde los autores clásicos se ha dicho poco nuevo sobre la amistad, y la verdad es que me apetecía reflexionar sobre algo que está presente todos los días en nuestros pensamientos o en nuestras conversaciones», señaló ayer la periodista, que ya publicó en esta editorial El sentir de las mujeres. En la colección, titulada Punto de Encuentro y dedicada al ensayo de divulgación, está prevista la aparición en breve de Confesiones de una abuela, de la escritora Josefina Aldecoa.Desde la melancolía por las amistades perdidas empezó Nativel Preciado (Madrid, 1948) a perfilar este libro. La autora subraya que este sentimiento requiere «tiempo, horas y afectos porque los amigos se suelen perder en la distancia». Después de constatar que los trabajos absorbentes o el ritmo de las grandes ciudades resultan graves impedimentos para la amistad, la periodista comenta entre la ironía y la amargura: «No reservamos un espacio para la amistad, que debería estar tan protegida como un parque natural».

Preciado resalta que de la amistad entre hombres sólo conoce la pura teoría, pero califica la amistad entre mujeres como «vital para nosotras». Admite también que la amistad entre hombres y mujeres siempre ha existido, pero reconoce que antiguamente estaba limitada a capas intelectuales o aristocráticas. «Como tantas otras cosas, estas relaciones se han extendido a muchos sectores sociales distintos», señala. Dentro de ese necesario cultivo de la amistad, Nativel Preciado, una periodista de información política que escribe libros de divulgación a modo de una cierta terapia, afirma que «la pareja es el fin de muchas amistades» para concluir que «una amistad sólida es siempre más utópica que el amor».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de mayo de 1998