«El mestizaje musical es algo obligado»

El primer disco en solitario de Manolo García demuestra que El Último de la Fila no ha muerto del todo. Arena en los bolsillos sale hoy a la venta con una docena de canciones nuevas que conservan el calor y la sonoridad de un grupo que marcó con su estilo la música española durante más de una década. Manolo García se ha tomado con calma este retorno, y lo hace a conciencia, con un trabajo que lo muestra tal cual es. También tal cual era.«Intento siempre mirar hacia adelante», dice García. «Situarme donde estoy, disfrutar con lo que tengo. Cada vez que he participado en un disco ha sido la expresión de mi momento vital. No he guardado ninguna carta en la manga, ni he dejado nada en el aire».

«Respecto al último disco de El Último de la Fila, este álbum es mucho más personal. Al estar solo, estoy aquí más suelto, más en casa. Éste es un disco más íntimo y, a la vez, más extrovertido que los anteriores. Un disco donde no he tenido que ceder el paso a nadie», afirma en alusión a su anterior grupo. «En un equipo de personas, por cortesía, hay que dejar parte de uno mismo en beneficio del proyecto en común».

Quimi Portet ha optado por un cambio más radical en sus dos discos en solitario. Manolo García ha preferido continuar con la esencia de la propuesta de El Último de la Fila. «Quimi ha dejado claro en sus dos discos que necesitaba una nueva vía de expresión, otro camino, y yo no había grabado hasta ahora porque no lo necesitaba. Nuestra disolución fue una cosa muy natural, muy respetuosa, y eso me ha dejado tranquilo. Yo sigo siendo el que era. Siempre he sido muy yo. No hay una pretensión en mí de continuismo. Hay una pretensión de yoísmo. De hacer lo que me apetece. Me dejo ir sin preguntarme o proponerme las cosas, sin análisis previos. A veces ni hago, algo me hace a mí».

Diversión

Y sigue explicándose sin interrupción: «El disco, para mí, es muy variado. Hay un poco de la persona que he podido ser un tiempo atrás, porque siempre quedan los rescoldos. Está totalmente la persona que soy ahora. Por otra parte, tampoco tengo una pretensión de ultramodernidad, de estar a la última, de innovación. Me interesa la participación y la alegría».«No sigo del todo la misma línea que con El Último de la Fila. Hay otros rincones, otros meandros del río que se van descubriendo según vas oyendo el disco. Hay una pretensión lírica con vocación muy intensa».

Las letras de estos temas revelan, en efecto, una frescura propia y quizá más libre respecto a su anterior alianza. «Lo de la rabiosa actualidad excede mi capacidad de pequeño primate. Genéticamente estoy hecho para la tribu. Las cosas grandes me marean. Mi pretensión como músico y como pintor es buscar la pequeña poesía cotidiana, que está siempre ahí, pero algo extraño nos obliga a alejarnos y nos desvía de ella», afirma.

Musicalmente, Manolo García sigue indagando en la fusión de aires sureños, flamencos y magrebíes, con el pop. «Este tipo de lenguaje nos viene a la gente de mi generación planetariamente. Las músicas del Norte y del Sur se escuchan en todo momento y lugar, el mestizaje ya es obligado. La esponja que somos lo absorbe todo desde el rai hasta el rock, el ska y lo que sea. Vivimos en una cultura musical a todas horas».

Manolo García empieza inmediatamente una larga gira el día 14 en Granada, para seguir después a Cordoba (día 15), Cádiz (día 16), Valladolid (día 21), Bilbao (día 22), Torrelavega (día 23), Barcelona (día 28), y sigue en junio por Madrid (día 4), Toledo (día 11), Sevilla (día 12), Ciudad Real (día 13), Murcia (día 18), Albacete (día 19), Linares (día 20), Zaragoza (día 25), Valencia (día 26) y Guadalajara (día 27).

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de mayo de 1998.

Lo más visto en...

Top 50